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Se tensa la relación de la Iglesia con el Gobierno, y Milei respondió hoy una carta de la semana pasada

Luego que trascendiera el malestar de la Iglesia, con el presidente Javier Milei, principalmente por la no respuesta a una carta que envió la Conferencia Episcopal Argentina la semana pasada, centrada en la problemática social actual. El mandatario decidió responder la carta este martes, aunque no habrá por el momento un encuentro formal. 

Martes, 23 de diciembre de 2025 a las 15 58

Por Redacción

Martes, 23 de diciembre de 2025 a las 15:58

Luego que trascendiera que el presidente Javier Milei, no había contestado una carta que le había enviado la Conferencia Episcopal Argentina y que por ese motivo la Iglesia tenía malestar con el mandatario, finalmente, la misiva fue contestada. La cúpula de la Iglesia argentina inició un tradicional acercamiento al institucional al remitir una misiva al Presidente con motivo de las festividades de fin de año. El documento, elaborado por la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, adoptó un tono pastoral centrado en el sentido religioso de la fecha. Los obispos señalaron que “la celebración del nacimiento del Señor nos invita a volver la mirada a ese acontecimiento sencillo y transformador de Belén” y destacaron que su mensaje “nos anima a trabajar por una verdadera cultura del encuentro”.

Esta apelación funcionó como base de un texto que, si bien evitó menciones directas a políticas específicas, puso el foco en la cohesión social frente a las dificultades económicas actuales. El Episcopado manifestó su anhelo de alcanzar una “paz social sólida”, concepto recurrente en sus intervenciones públicas, pero que en esta ocasión estuvo vinculado directamente a la protección de los sectores que consideran más frágiles. Para la Iglesia, esa estabilidad debe fundarse en el cuidado de cada persona y especialmente de los pobres, los trabajadores que sostienen el país y los ancianos, cuya experiencia y sabiduría consideran necesario valorar. "Expresamos nuestra disposición para contribuir, desde la misión que la Iglesia desarrolla en el ancho territorio de nuestra patria, a toda instancia que favorezca el bienestar integral de nuestro pueblo", manifestaron. 

La carta no se limitó a un diagnóstico, sino que incluyó una oferta de colaboración institucional explícita. Los obispos subrayaron su “disposición para contribuir, desde la misión que la Iglesia desarrolla en el ancho territorio de nuestra patria, a toda instancia que favorezca el bienestar integral de nuestro pueblo”. Al cierre del mensaje, recuperaron el lenguaje simbólico al pedir a Dios que fortalezca al Presidente con sabiduría en sus tareas y al invocar la protección de la Virgen de Luján para avanzar hacia una nación donde crezcan la esperanza, la justicia y la fraternidad.

La respuesta tardía de Milei

La respuesta del presidente se conoció este martes a través de una carta breve y protocolar. El presidente Milei agradeció formalmente el gesto al escribir que “agradezco sinceramente el saludo y los deseos que la Conferencia Episcopal Argentina ha tenido a bien hacerme llegar con motivo de la próxima celebración de la Navidad”. En sintonía con la misiva recibida, el mandatario afirmó que “valoro el llamado a la reflexión, a la paz social y al compromiso con el bien común”, retomando así los ejes centrales propuestos por la jerarquía católica.

En el núcleo de su mensaje, el Presidente reafirmó el rumbo ideológico de su gestión al sostener que su gobierno trabaja “incansablemente para generar las condiciones que permitan a todos los argentinos desarrollarse en libertad, con dignidad y con oportunidades reales de progreso”. Esta declaración sintetiza el discurso central de la administración libertaria, priorizando la libertad individual y el crecimiento como motores del desarrollo nacional. El intercambio concluyó con deseos de una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo dirigidos a monseñor Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal.

Este cruce de cartas representa un ejercicio de equilibrio institucional en un vínculo históricamente complejo. Mientras el Episcopado reafirmó su preocupación por la situación de los sectores vulnerables y la necesidad de paz social, el Presidente respondió sin confrontar, logrando un punto de contacto formal sin resignar los principios de su proyecto político. El diálogo, aunque limitado al plano de la cortesía navideña, deja entrever las líneas de tensión y las expectativas mutuas entre ambos actores ante los desafíos que enfrenta la sociedad argentina.

 

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