El Gobierno de Santa Fe mantiene un monitoreo permanente y en tiempo real del sistema hídrico provincial, con especial atención en la cuenca del río Salado, donde se registra una crecida que, si bien genera seguimiento constante, por el momento se encuentra bajo control.
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El sistema de vigilancia cuenta con 35 estaciones telemáticas distribuidas en todo el territorio, de las cuales diez están ubicadas en la cuenca del Salado. Estos dispositivos reportan datos cada hora y permiten anticipar escenarios ante posibles variaciones en los niveles de agua.
Desde el Ministerio de Obras Públicas señalaron que el río atraviesa actualmente su pico de crecida, con un caudal que alcanzó los 511 metros cúbicos por segundo en la zona de Recreo. Sin embargo, aclararon que estos valores se mantienen por debajo de los niveles de alerta y lejos de registros históricos más críticos.
En ese sentido, recordaron que en 2016 se habían alcanzado 2.090 metros cúbicos por segundo sin consecuencias graves, lo que ubica la situación actual dentro de parámetros manejables. “No estamos ante una crecida extraordinaria, pero sí ante un escenario que requiere seguimiento permanente”, indicaron.
El incremento del caudal está vinculado principalmente a la acumulación de lluvias —que en algunas zonas ya superan los 800 milímetros en lo que va del año— y al aporte de otros cursos de agua como el río Cululú, que impactan en el sistema general.
Impacto de las lluvias en Villa Minetti
En paralelo, el foco operativo también está puesto en Villa Minetti, donde un evento de lluvias intensas —cercanas a los 200 milímetros en pocas horas— provocó anegamientos en sectores urbanos y rurales.
Como consecuencia, 25 personas debieron ser evacuadas y reciben asistencia por parte de la comuna y equipos provinciales. En el lugar trabajan bomberos, personal de salud y áreas de desarrollo social para contener a las familias afectadas.
Las autoridades desplegaron equipos de bombeo que permitieron comenzar a reducir el nivel del agua, mientras que en zonas rurales aún se registran sectores aislados, aunque bajo monitoreo constante.
Desde Protección Civil indicaron que, por el momento, no se prevén nuevas evacuaciones, aunque se mantiene la vigilancia activa ante cualquier cambio en las condiciones climáticas o hídricas.
La Provincia continúa recomendando a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales, en un contexto donde la evolución del sistema depende tanto de las precipitaciones como del comportamiento de toda la cuenca.