La tensión en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) alcanzó un punto crítico este miércoles tras confirmarse una ola masiva de cesantías que afecta a más del 30% del personal del organismo. De acuerdo con las notificaciones que comenzaron a circular durante la jornada, el recorte alcanza a 140 trabajadores, una cifra que supera ampliamente las estimaciones iniciales de los delegados.
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Ante este escenario, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) formalizó la convocatoria a un paro nacional de actividades para el próximo viernes 24 de abril, entre las 5:00 y las 12:00.
La medida de fuerza, dirigida al director del organismo, Antonio Mauad, responde a lo que el gremio define como un "proceso de vaciamiento" de una institución estratégica para la seguridad nacional.
Los trabajadores, que ya venían realizando movilizaciones frente a la sede central en Palermo, advirtieron que la reducción de la planta técnica pone en riesgo la continuidad de servicios esenciales, desde la navegación aérea hasta la prevención de desastres naturales.
Impacto en la Red de Observación y Alertas Tempranas
Los despedidos desempeñan funciones en la Red de Observación, la infraestructura de estaciones meteorológicas distribuidas en todo el territorio argentino. Estos puntos son responsables del monitoreo continuo de variables críticas como temperatura, presión atmosférica y humedad, datos que alimentan los modelos numéricos de pronóstico.
Según la denuncia de ATE, el recorte de personal podría derivar en el cierre de hasta 40 estaciones meteorológicas. Las consecuencias técnicas de esta pérdida de capilaridad territorial son directas:
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Menor precisión en pronósticos: La falta de datos de superficie degrada la calidad de los modelos de previsión.
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Retraso en Alertas: Se compromete la capacidad de respuesta inmediata ante fenómenos extremos como tormentas severas, granizo o ráfagas de viento.
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Pérdida de datos históricos: La interrupción de las mediciones genera baches en series estadísticas irrecuperables, fundamentales para el estudio del cambio climático en la región.
Consecuencias para la aviación y el sector productivo
El Servicio Meteorológico Nacional no solo provee información para el público general, sino que es un actor indispensable para la operatividad de sectores económicos clave. La navegación aerocomercial, por ejemplo, depende de los informes METAR y TAF generados por técnicos del organismo para garantizar aterrizajes y despegues seguros. Una merma en la vigilancia meteorológica podría traducirse en cancelaciones o demoras por falta de información certificada.
Asimismo, el sector agropecuario —motor de la economía argentina que ya enfrenta la volatilidad de precios internacionales y el impacto de la inflación— utiliza los datos del SMN para la toma de decisiones de siembra y cosecha. La falta de alertas precisas incrementa el riesgo de pérdidas ante eventos climáticos no previstos. En este sentido, el gremio alertó que la reducción del plantel compromete la gestión de riesgos y la protección de la vida y los bienes de la población en todo el país.