Más de un año pasó del terrible femicidio que sacudió Catamarca el 3 de marzo del 2020 y aún no se hizo justicia: un joven de 19 años mató a su pareja, quemó su cuerpo sin vida en una parrilla, la descuartizó y luego arrojó los restos al borde de la Ruta 4. La familia de la víctima reclama desesperadamente la prisión perpetua.

El femicida, luego de consumar el hecho, llegó a su casa y le confesó todo a un amigo vía Whatsapp, los padres del muchacho actuaron y lo entregaron a la policía de inmedianto. La víctima se llamaba Micaela Gordillo y tenía 24 años, tanto su familia como sus amigos convocaron a una marcha en pedido de justicia, apoyada por el colectivo Ni Una Menos de Catamarca

Según fue informado por la policía, la cámara de seguridad del Puesto Caminero Las Rejas captó el vehículo del asesino Naim Vera mientras transportaba los restos de Gordillo, por lo que el hecho tuvo lugar el día domingo entre las 16 y las 20 horas.

Todo comenzó, en palabras de Vera, con una disputa en su departamento por un supuesto embarazo, que terminó a los golpes, hasta que la joven cayó por las escaleras. Sin embargo, la autopsia determinó que la mujer no estaba embarazada y su fallecimiento no fue por haber rodados cuesta abajo, sino que fue asfixiada por un trapo en la boca, dato que anula la confesión del femicida.