Un fuerte temporal de lluvias y vientos provocó graves daños en el sur de Santa Fe durante la madrugada de este sábado. El fenómeno meteorológico afectó severamente al departamento Belgrano, donde se registraron ráfagas superiores a los 150 kilómetros por hora que generaron múltiples destrozos materiales.
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El viento fue tan fuerte que hasta una planta de acopio de granos quedó destruida, hubo árboles arrancados de raíz, vehículos volcados y cortes en la autopista Rosario-Córdoba. En ese contexto, dos choferes resultaron heridos y debieron ser hospitalizados tras el vuelco de los camiones que conducían, producto de la intensidad del viento que azotó la región.
Entre las localidades más afectadas se encuentran Montes de Oca, Bouquet, Armstrong y Bombal, donde el vendaval comenzó cerca de las 5 y generó escenas de gran destrucción. Algunos vecinos incluso creyeron estar frente a un tornado.
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Un fuerte temporal arrasó con todo en su paso por Santa Fe
La tormenta tuvo como epicentro la localidad de Montes de Oca, cerca de las 5 de la mañana. La fuerza del viento provocó voladuras de techos, caída de árboles y el colapso de los servicios básicos. Por esta situación, gran parte de la población permanece actualmente sin suministro eléctrico.
"Nos encontramos con un pueblo devastado”, describió el intendente de Bombal, Carlos Gabbi, tras recorrer la zona. El jefe comunal resaltó de todas formas que en ese municipio del departamento Constitución no hubo que realizar evacuaciones aunque algunos pobladores se desplazaron a otras viviendas en forma voluntaria.
Según el intendente vio al menos seis viviendas con voladuras de techos, además de daños en cooperativas y destrozos en el Galpón Centenario.
En la localidad de Bouquet, las viviendas sufrieron desprendimientos de mampostería y la red de comunicaciones quedó totalmente interrumpida. Personal de Protección Civil trabaja para restablecer la conexión en las áreas afectadas, ya que el pueblo se encuentra aislado y sin señal telefónica debido al colapso de la infraestructura.
Las fuerzas de seguridad y dotaciones de bomberos de cinco localidades distintas se mantienen en alerta máxima. Aunque se esperan lluvias aisladas para las próximas horas, no prevén un grado de severidad similar al ocurrido. La prioridad, según las autoridades, se concentrará despejar las rutas y asistir a damnificados.
En paralelo, el temporal también impactó en Córdoba, donde las intensas lluvias anegaron calles y viviendas. La situación más crítica se vivió en Colonia Marina, donde cayeron más de 200 milímetros de agua en pocas horas, lo que obligó a evacuar a varias familias.
Ante el escenario, bomberos y personal municipal trabajaron en rescates y asistencia, mientras el gobernador Martín Llaryora se contactó con autoridades locales para coordinar ayuda y monitorear la evolución del fenómeno.