La modelo Sofía Elizabeth Ortiz Andrada, denunció esta semana que sufrió discriminación en un boliche ubicado en Playa Grande, llamado Bruto. Según relató la joven de 24 años, el personal de seguridad del boliche dejó pasar a todas sus amigas, salvo a ella y luego dejaron entrar a otras personas mientras esperaba, cuando finalmente le dijeron que no había más lugar. 

Su caso se hizo público a través de los medios de comunicación, y el boliche emitió un comunicado intentando disculparse, aunque en ningún momento la nombran. Ahora, Sofía volvió a hablar y dio su testimonio de todo lo que pasó desde ayer. 

“Solo quería contar mi disconformidad con lo que me había pasado, y no quiero que nadie más lo pase. Quiero que toda la Argentina sepa lo que está pasando y pasamos quienes tenemos sobrepeso”, dijo la modelo. 

Si bien resaltó que recibió una gran cantidad de mensajes de apoyo, algunos también fueron negativos: "Me sigue sorprendiendo que la gente quiera herirme por contar lo que pasó, y que me digan que deje de buscar fama y busque nutricionista." Y luego remarcó: "No tenía, ni tengo intención de salir en la televisión, ni ser conocida”

 “Mucha gente me contactó y me contó lo que les pasó. Hace muchos años que la gente los viene escrachando porque no es la primera vez que pasa una situación así", manifestó en una entrevista que brindó para el portal del Diario Crónica. 

"A mí no me gustaría que lo cierren, yo no tengo un problema contra ellos, mi problema es con su accionar. Quiero que no vuelvan a prohibirle el ingreso a alguien, porque tenga una contextura distinta a los demás, todos tenemos cuerpos distintos”, copncluyó.