La crisis económica vuelve a golpear al transporte público y al empleo.
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La empresa Línea 148 (El Nuevo Halcón) confirmó el cierre definitivo de sus operaciones, una decisión que deja a cerca de 500 trabajadores sin trabajo y que afecta a una de las líneas más tradicionales del sur del conurbano bonaerense.
El servicio, que conectaba Plaza Constitución con San Francisco Solano y atravesaba zonas de Quilmes y Florencio Varela, era utilizado diariamente por miles de pasajeros que viajaban hacia la Ciudad de Buenos Aires para trabajar o estudiar.
Durante casi tres décadas se convirtió en uno de los recorridos más utilizados para conectar distintos barrios del sur del conurbano con la capital.
Cerró El Nuevo Halcón, la empresa que operaba la histórica línea 148
Según se informó, la empresa arrastraba una importante deuda con su plantilla. Entre los pagos pendientes figuran el medio aguinaldo de diciembre y los salarios correspondientes a enero y febrero.
Ante esa situación, la compañía avanzó con la venta de su terminal en Quilmes con el objetivo de intentar cubrir parte de las obligaciones con los empleados.
El cierre se produce en medio de un contexto económico complejo que afecta a distintos sectores productivos y de servicios.
En este caso, el impacto no solo alcanza a los trabajadores despedidos, sino también a cientos de usuarios que dependían de la línea para movilizarse diariamente.
De acuerdo con lo que trascendió, el recorrido de la línea 148 no desaparecerá por completo, ya que sería repartido entre otras empresas del sector.
Los ramales con destino a San Francisco Solano quedarían bajo la órbita de Empresa San Vicente, firma vinculada al Grupo DOTA.
En tanto, los trayectos hacia Florencio Varela pasarían a ser operados por Línea 98 (Expreso Quilmes), compañía cuya administración es compartida por DOTA y SAES.
El conflicto que anticipó el final
El cierre no llega de forma sorpresiva. Desde 2025 la empresa atravesaba una profunda crisis económica y laboral que generó reiteradas interrupciones del servicio y conflictos con los trabajadores.
Uno de los episodios más fuertes ocurrió a fines de diciembre de 2025, cuando los choferes iniciaron un paro que comenzó el 24 de diciembre debido a la falta de pago de salarios, viáticos y el aguinaldo.
La medida dejó sin servicio a miles de usuarios durante varios días y expuso la gravedad de la situación financiera de la empresa.
En ese momento, los trabajadores denunciaban que la compañía había abonado parcialmente algunos sueldos, pero que seguían pendientes conceptos centrales para la economía de los empleados.
El conflicto se extendió durante días y generó un fuerte impacto en la movilidad de la zona sur del Área Metropolitana de Buenos Aires.
La paralización del servicio afectó especialmente a vecinos de barrios de Florencio Varela como El Alpino, Villa del Plata, La Capilla y la zona del Cementerio, así como a miles de pasajeros de San Francisco Solano y Quilmes que dependían de la línea para trasladarse.
Con el correr de los meses, la crisis se profundizó. Según trascendió, la empresa acumuló deudas con su plantilla que incluían salarios correspondientes a enero y febrero de 2026, además del medio aguinaldo de diciembre.