Cinco familiares fallecieron por COVID-19 en la ciudad de Táchira, luego que las madre ocultara su contagio a su pareja y sus tres hijos.

La mujer se llamaba Verónica García y tras presentar algunos síntomas compatibles con el COVID, accedió a realizarse un hisopado que finalmente terminó dando positivo. 

Sin embargo, previo a que las pruebas confirmaran la infección, ella comentó que padecía "una gripe muy fuerte" y le negó la verdad a su familia: su esposo, José Antonio, de 33 años y sus hijos, Nicol, de 17; y los mellizos Jhoneider Stiven y Jhoneiker Enmanuel, de tan sólo 4 años.

No obstante, la pareja de Verónica acudió a un encuentro a la que asistieron, por lo menos, unas 20 personas más y, en el medio de la fiesta, recibió el llamado de su esposa confesándole que tenía COVID-19

“Él se fue a la reunión. Las fiestas están prohibidas, pero se reunieron, quizá unas 20 o más personas. Tomó licor, habló con amigos, cuando recibió una llamada telefónica de su esposa, donde le dijo que se regresara a la casa, que no compartiera con nadie, porque ella tenía covid y él podía estar infectado”, cuenta su cuñada, Mariela García

Después de unos días, el hombre comenzó con síntomas y decidió hacerse el test, arrojando el resultado positivo para él, pero también el negativo para sus hijos.

Sin embargo, durante mediados de enero, la salud de su esposa se fue deteriorando y tras ser ingresada al hospital, a los dos días tuvo que ser entubada debido al deteríoro de sus pulmones por la neumonía.

El 16 de enero, José terminó internado en el hospital y dos días después, su esposa termina falleciendo. José no pudo enterarse de la noticia y al día siguiente, sufrió un paro cardiorespiratorio y no lo pudieron reanimar.

Como si esto fuera poco, tras la noticia, el abuelo de los niños decidió realizarles nuevamente el test a los niños y esta vez terminaría dando positivo.

La familia no salía aún de la conmoción cuando la salud de la joven Nicol, con condición neurológica especial, se complica y amerita ser ingresada de urgencia a un centro asistencial. Nuevamente el abuelo se hace cargo de la situación y se dispone a llevarla en su vehículo hacia Táriba y en el trayecto, fallece la menor

El miércoles 27 de enero son ingresados al Hospital Central de San Cristóbal. “El reporte médico indica que los dos tienen bronconeumonía”, indicó Mariela García. Ese mismo día, los dos hermanos terminaron muriendo en el hospital.

“No sabemos dónde se contagió mi cuñada. Hoy está muerta y somos testigos de una tragedia familiar. Es importante que todas las personas estén atentas. Los integrantes de las familias tienen que cuidarse, de no dar besos y abrazos dentro de la casa. Nada de besitos, ni nada. Al tener los síntomas, buscar asistencia médica urgente, aplicarse el tratamiento médico a tiempo. No dejar pasar los días”, concluye García.