En una resolución que marca el cierre de un proceso judicial de alto impacto público, el tribunal de Morón condenó este miércoles a Santiago Martínez a la pena de 15 años de prisión.
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El exparticipante del reality Love is Blind fue hallado culpable del delito de intento de femicidio contra su expareja, Emily Ceco, tras una semana de audiencias donde la crudeza de los testimonios y las pruebas de violencia aceleraron el veredicto. La sentencia coincidió exactamente con el pedido realizado por el abogado de la querella, Roberto Castillo, durante los alegatos.
El desahogo de la víctima y el reconocimiento a otras mujeres
Tras conocerse el fallo, Emily Ceco expresó su alivio frente a las cámaras de televisión, aunque no ocultó las secuelas emocionales del calvario vivido. “No lo puedo creer. Siento que ya terminó. No quiero festejar porque obviamente está la familia del otro lado, pero por fin voy a tener paz”, manifestó entre lágrimas. En un gesto de sororidad, la joven dedicó el resultado judicial a otras mujeres que también habrían sufrido la violencia del condenado: “Se hizo justicia por mí. Se hizo justicia por Nicole, se hizo justicia por Carolina, se hizo justicia por Pamela, que también fueron víctimas de Santiago Martínez. Tal vez no se saben sus nombres, pero también lo sufrieron”.
A pesar de considerar que la condena es “bastante reparadora”, Ceco confesó que el temor por su seguridad persiste de cara al futuro. “Tengo quince años de tener paz. No sé qué va a suceder cuando él salga, pero espero que la justicia me acompañe también cuando él quede en libertad”, señaló, recordando la saña del ataque original: “Él intentó matarme cuando yo le di todo de mí. Todo le di, no hay nada que no le haya dado. Después de estar quince años en prisión, no sé qué puede llegar a hacer conmigo o con la familia que yo tenga”.
Crónica de un horror que nació frente a las cámaras
El caso se remonta a febrero de 2025, poco después de que la pareja contrajera matrimonio en el set del popular reality show. Lo que comenzó como un romance mediático se transformó rápidamente en una pesadilla de celos y agresiones.
Según el relato de la víctima, los signos de violencia aparecieron al “mes y medio o dos de relación”, citando episodios donde Martínez la insultaba y denigraba frente a terceros. La escalada culminó el 8 de febrero, tras una despedida de soltera, en un ataque de estrangulamiento que Emily logró sobrevivir tras escapar del domicilio con el rostro desfigurado.
Durante el juicio, el testimonio de la joven —que se extendió por más de cuatro horas— fue respaldado por el de varios testigos, incluido, de manera sorprendente, el propio padre del acusado, quien pidió que su hijo asumiera la responsabilidad de sus actos.
Por su parte, Martínez intentó una última estrategia de manipulación en su declaración final, pidiendo disculpas y asegurando que aún amaba a su víctima, lo que provocó una airada reacción del hermano de Emily: “Tanto que la amabas, casi la matás, la cagaste a trompadas, cagón”. Con esta condena, la justicia pone fin a la impunidad de un agresor cuya conducta violenta quedó incluso registrada en fragmentos del programa de televisión.
