Hoy la estrella del pop mundial, Robbie Williams, lanzó BRITPOP, su último álbum de estudio y el número 13 de su carrera. Luego de su éxito con la biopic Better Man, el músico vuelve a centrarse en lo que toda su vida hizo: hacer música.
Las primeras reseñas de los portales especializados de música (The Independent, The Guardian y Standard UK), coinciden con que la idea que atraviesa al álbum es la de una cuenta pendiente con el pasado. “Había un disco que sentía que nunca pudo hacer”, señala The Independent, mientras Standard UK recupera la intención directa de Williams: “Me propuse crear el álbum que quería escribir y lanzar después de dejar Take That en 1995. Era el pico del Britpop y una edad dorada para la música británica”. En la misma sintonía, The Guardian resume el concepto como “el álbum que quería hacer cuando dejó Take That” y lo define como una celebración de “una edad dorada para la música británica”.
El contexto actual también pesa en la lectura crítica. Standard UK describe a Robbie como un artista que hoy “está en uno de los puntos más altos de su carrera”, con un atractivo masivo reforzado por una Generación Z que lo ve “como un ícono con filo”. En ese escenario, agrega que dentro de “un mundo pop higienizado, pseudo salvaje y cuidadosamente controlado”, una figura como Williams resulta “positivamente anárquica”. The Guardian, en paralelo, pone el foco en la estrategia del lanzamiento: “Apareció de repente, sin explicación, dos semanas entrado enero”, sugiriendo que la fecha apunta a darle ventaja en los rankings y a su intento de romper el récord de álbumes número uno en el Reino Unido.
En lo musical, el consenso señala un Britpop directo, consciente de sus referencias. The Independent lo define como “un viaje de placer sin pudor, repleto de canciones con ganchos, riffs elevados y estribillos himnarios”, aunque aclara: “¿Es el nivel más alto de composición? Difícilmente”. Clash Music marca influencias sin rodeos: “All My Life sugiere que Williams siente una clara devoción por Be Here Now” y describe un coro “muy, muy Liam”, para concluir que el resultado es “agradablemente derivativo”, tan familiar que “al tercer par de escuchas parece que siempre hubiese estado ahí”.
El cierre combina carisma, oficio y autoconciencia. The Independent destaca que “su voz está en un momento excelente, rica y sonora, con la aspereza que le aportaba peligro al sonido impoluto de Take That”. The Guardian habla de “desparpajo y brillo” suficientes para que las canciones esquiven la parodia, mientras Clash Music resume el veredicto final: “Es una colección ajustada y pulida que lo devuelve de lleno al corazón del mainstream”, remarcando que “las canciones son más que suficientes” y cerrando con una calificación clara: 8/10.
Este álbum marca el inicio de un tour que lo hará estar en diferentes ciudades del mundo. Anteriormente, el músico compartió en sus historias un regalo de un mate y en el video del mismo declaró "Para los que saben de qué se trata, los escucho, los veo y estoy intentando llegar a ustedes, así que esperen un poco más", hablando sobre su llegada a la Argentina.
Del cine al streaming: "Better Man", la película de Robbie Williams se suma a una plataforma
En la plataforma de Prime Video ya se puede disfrutar la película musical semibiográfica que narra la vida del cantante británico.
"Better Man", dirigida por Michael Gracey, conocido por "The Greatest Showman", se distingue por una particular idea: representar a Williams como un chimpancé generado por CGI, interpretado mediante captura de movimiento por Jonno Davies. En un principio resultó polémica y mal vista esta decisión pero lentamente el film comienza a tener el visto bueno por la crítica y la prensa.
El film sigue a Williams desde su infancia en Stoke-on-Trent, su llegada al éxito con Take That, hasta su estrellato máximo en su carrera solista. Con elementos surrealistas, escenas impactantes y bien recreadas, podemos ver la turbulenta vida del músico que atravesó la fama y las adicciones con muchísimos altibajos.
Lo que todo el mundo se pregunta es si realmente el hecho de utilizar un mono con CGI no lo hace parecer ridículo y la respuesta, luego de verla, es no. De alguna manera funciona y emociona, la hace dinámica, divertida e incluso empatizar con un personaje que en el fondo, dicho por él mismo, siempre se sintió menos evolucionado que el resto. Hay escenas que permiten darle más profundidad al personaje y sus luchas internas a lo largo de su vida artística y personal.
La dirección artística también es algo a destacar, podemos encontrar todo un universo brillante de personajes, escenarios, recitales y recreaciones increíblemente verosímiles. Terry Gilliam fue una de las inspiraciones para Gracey, principalmente el film "The Adventures of Baron Munchausen" para hacer que el espectador viaje a través del mundo imaginario y la realidad. La elección de las canciones propias del británico era algo que uno podía esperar pero están muy bien ejecutadas y utilizadas en su momento justo.
"Better Man" es una película que brilla por su energía, grandiosa animación y también por sus momentos emotivos que permiten conectar con la figura pop.
⭐ 8.5/10
El director, conocido por su trabajo en The Greatest Showman, profundizó sobre la elección del CGI para interpretar a Williams. En una entrevista con RANGE, explicó que "un musical ya tiene una realidad aumentada... le añades un mono encima y ahora estás en una realidad muy aumentada". Esta transformación visual no es solo una curiosidad tecnológica, sino una herramienta narrativa que permite representar de manera simbólica los conflictos internos de un hombre que ha vivido en la cúspide de la fama. En palabras de Gracey, "Lo que realmente me atrae de Robbie es la multiplicidad de su vida. Es alguien que no solo ha sido un artista, sino un personaje complejo con una historia tan rica que es casi como un mito moderno."
Por su parte, Williams no oculta lo difícil que fue luchar con la fama. Reflexionando sobre el tema, compartió con Huffington Post: "La fama es algo que puedes manejar mejor siendo adulto. Pero, aunque hayas aprendido a navegarla, nadie ha salido de esa lavadora sin mojarse." El propio Williams reconoce que esta es la representación más sincera de su vida hasta el momento: "Nunca fui tan honesto sobre lo que pasó... esta película no es un retrato elegante, es un vistazo real y crudo de los momentos más oscuros."
