Barcelona avanzó con primeros contactos formales para evaluar la posibilidad de incorporar a Julián Álvarez, a quien considera clave para reforzar el ataque. La dirigencia entiende que el delantero argentino encajará en un tridente junto a Lamine Yamal y Raphinha, en un escenario de renovación ofensiva.
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Cláusula alta y resistencia del Atlético
La negociación aparece compleja por las condiciones contractuales del jugador. Álvarez tiene vínculo vigente hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, lo que deja al Atlético con una posición dominante en cualquier intento de traspaso.
Además, el club madrileño evalúa ofrecer una mejora contractual hasta 2032 para asegurar su continuidad. En paralelo, el interés de equipos como Arsenal refuerza la competencia en el mercado y eleva el valor del delantero.
Plan ofensivo y condicionantes económicos
Barcelona analiza la operación en función de su situación financiera y de la posibilidad de cumplir con la regla 1-1, clave para habilitar grandes inversiones. La dirigencia también considera que será determinante la voluntad del jugador para avanzar en una negociación.
El entrenador Hansi Flick pidió reforzar la delantera ante la incertidumbre sobre Robert Lewandowski y otros nombres del plantel. En ese contexto, el club evalúa distintas alternativas, aunque mantiene a Álvarez como prioridad para el próximo mercado.