El futuro de Miguel Merentiel volvió a quedar bajo análisis en Boca después de la eliminación frente a San Lorenzo en los octavos de final del Torneo Apertura. Aunque el uruguayo continúa siendo el máximo goleador del plantel y uno de los futbolistas más reconocidos por los hinchas, la falta de respuestas ofensivas en los partidos decisivos empezó a abrir interrogantes dentro del club sobre su continuidad para el segundo semestre.
Te puede interesar
La situación tomó todavía más fuerza con la llegada de Adam Bareiro, quien rápidamente pasó a convertirse en la principal referencia ofensiva del plantel y en uno de los nombres que la dirigencia considera prioritarios para el futuro. A eso se sumó el regreso de Edinson Cavani, quien volvió a concentrar después de tres meses sin actividad y quedó disponible nuevamente para integrar el ataque xeneize.
Dentro del club también comenzaron a aparecer señales que reflejaron cierta distancia entre la dirigencia y el delantero uruguayo. Una de ellas fue la falta de actualización contractual, ya que el vínculo firmado a comienzos de 2024 seguirá vigente hasta diciembre de 2027, pero nunca volvió a revisarse pese al crecimiento deportivo del futbolista.
MERENTIEL PERDIÓ TERRENO EN EL ATAQUE
Otro punto que empezó a generar ruido alrededor del delantero fue la tendencia a salir reemplazado en gran parte de los partidos importantes. En el entorno del jugador reconocieron malestar por esa situación, especialmente porque el delantero mantuvo regularidad física y siguió siendo uno de los futbolistas más utilizados del plantel.
Mientras tanto, Milton Giménez empezó a ganar terreno dentro de la consideración ofensiva gracias a sus últimos ingresos y a una eficacia goleadora superior en menor cantidad de minutos disputados. Con la lesión de Bareiro, el cuerpo técnico ahora analiza distintas variantes para el próximo compromiso ante Cruzeiro.
A pesar de las críticas deportivas, dentro del vestuario remarcan que Merentiel mantiene un perfil positivo y continúa siendo uno de los referentes anímicos del grupo, tanto dentro como fuera de la cancha.
BOCA ESCUCHARÁ OFERTAS EN EL MERCADO
La posibilidad de una transferencia ya apareció durante el último mercado de pases, especialmente desde clubes de México y también desde algunos equipos brasileños interesados en contratar al delantero.
Sin embargo, ninguna propuesta se acercó a los 18 millones de dólares fijados en la cláusula de rescisión del futbolista, una cifra que dentro del mercado consideran elevada para un jugador que cumplió 30 años en febrero.
En Boca ahora no descartan negociar una salida si aparece una oferta importante durante la próxima ventana de transferencias. Mientras tanto, el delantero sigue intentando sostener su lugar dentro del equipo en medio de cuestionamientos, competencia interna y un escenario que empezó a cambiar alrededor suyo en las últimas semanas.