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El estado del césped del Monumental generó preocupación antes del Superclásico

Tras el último partido, el campo mostró sectores deteriorados, desniveles y arena visible. En el club intensificaron tareas para mejorar la superficie antes de recibir a Boca.

Jueves, 16 de abril de 2026 a las 11 43

Por Redacción

Jueves, 16 de abril de 2026 a las 11:43

El campo de juego del Monumental quedó en el centro de la escena en River luego del triunfo ante Carabobo, donde el estado del césped evidenció problemas visibles. Las irregularidades en distintos sectores y el comportamiento irregular de la pelota encendieron la preocupación en el cuerpo técnico, los jugadores y los hinchas, a pocos días del Superclásico.

Deterioro visible y causas acumuladas

Las condiciones del terreno mostraron un desgaste significativo, con zonas desparejas que afectaron el desarrollo normal del juego. Uno de los factores principales fue la realización de recitales recientes, como los de AC/DC, que dejaron secuelas en la superficie pese a los trabajos posteriores.

A esto se sumó una decisión técnica: el adelantamiento del proceso de renovación del césped, que habitualmente se realiza entre abril y mayo. En esta ocasión, el club inició los trabajos a fines de marzo, lo que generó un impacto inmediato en la calidad del campo en plena competencia.

Renovación del césped y transición estacional

Entre las tareas ejecutadas se destacaron los cortes verticales para reducir el volumen del césped de verano, conocido como bermuda, y facilitar su reemplazo por raigrás perenne, más apto para temperaturas bajas. Este procedimiento forma parte de una transición estacional habitual, aunque su implementación anticipada dejó expuesta la cancha.

El desgaste ya había comenzado a notarse en partidos anteriores, pero frente a Carabobo se volvió más evidente. La combinación de eventos, mantenimiento anticipado y exigencia deportiva generó un escenario complejo para sostener una superficie óptima.

Trabajo intensivo y objetivo inmediato

Desde River aseguraron que continuarán con tareas intensivas en los días previos al clásico, con el objetivo de mejorar la uniformidad y estabilidad del campo. El tiempo disponible es limitado, lo que obliga a acelerar los procesos sin comprometer la recuperación del césped.

El estado del terreno será un factor clave en el duelo ante Boca, donde cualquier detalle puede influir en el rendimiento. En el club confían en lograr una mejora significativa para que el Monumental esté a la altura de uno de los partidos más importantes del fútbol argentino.

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