La FIFA asumió desde este jueves el control total de los 16 estadios oficiales que recibirán el Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, torneo que comenzará el próximo 11 de junio y finalizará el 19 de julio. Entre esas sedes aparecen el Arrowhead Stadium de Kansas City y el AT&T Stadium de Arlington-Dallas, donde jugará la Selección Argentina durante la fase de grupos.
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El equipo dirigido por Lionel Scaloni debutará el 16 de junio frente a Argelia en Kansas City y luego se presentará en Dallas contra Austria el 22 de junio y ante Jordania el 27 de junio. Con la cuenta regresiva ya en marcha, FIFA avanzó sobre los últimos trabajos de adaptación tecnológica, logística y estructural exigidos para la competencia.
Uno de los focos principales estuvo puesto sobre el estadio de Dallas, donde ya finalizaron la instalación completa del nuevo césped natural, una condición obligatoria impuesta por FIFA para todos los partidos del Mundial.
KANSAS CITY COMPLETÓ UNA REFORMA MILLONARIA
El Arrowhead Stadium, que durante el Mundial pasará a llamarse oficialmente Kansas City Stadium, atravesó una de las remodelaciones más importantes de su historia para adecuarse a los estándares internacionales exigidos por FIFA.
El escenario recibió inversiones cercanas a los 800 millones de dólares, de los cuales unos 300 millones fueron aportados por la familia Hunt, propietaria histórica de la franquicia de la NFL. Las obras incluyeron mejoras estructurales, tecnológicas y de servicios para albergar partidos de fase de grupos, cruces de eliminación directa y encuentros de cuartos de final.
El estadio, inaugurado en 1972, había intentado convertirse en sede durante el Mundial de Estados Unidos 1994, aunque aquella vez FIFA rechazó su postulación. Ahora finalmente recibirá partidos de la Copa del Mundo y tendrá a la Selección Argentina como protagonista del encuentro inaugural en esa ciudad.
DALLAS YA INSTALÓ EL NUEVO CÉSPED NATURAL
En el caso del AT&T Stadium de Arlington, sede de nueve partidos del Mundial incluyendo una semifinal, FIFA confirmó esta semana que ya terminó la colocación del nuevo césped natural desarrollado especialmente para el torneo.
El estadio, propiedad de Jerry Jones, recibió remodelaciones por aproximadamente 350 millones de dólares y adaptó completamente su infraestructura para cumplir con las exigencias internacionales. Habitualmente, el recinto utiliza superficie sintética para los partidos de los Dallas Cowboys en la NFL.
El gerente general del estadio, Tod Martin, explicó que el césped fue cultivado en Colorado y posteriormente instalado mediante un complejo proceso logístico desarrollado por la empresa Precision Turf. Además, el recinto contará con sistemas especiales de iluminación artificial, control de temperatura, infiltración de aire y riego para mantener el campo en condiciones óptimas durante todo el Mundial.
Desde FIFA también remarcaron que durante cinco años trabajaron junto a universidades de Estados Unidos en investigaciones vinculadas al rendimiento del césped, la adaptación climática y el bienestar físico de los futbolistas que participarán de la Copa del Mundo.