El consumo en supermercados cayó por segundo mes consecutivo y tocó su nivel más bajo desde noviembre de 2025

Hubo repuntes en autoservicios mayoristas (1,2% mensual) y shoppings (0,5%), aunque lejos de compensar las caídas previas y sin revertir la tendencia negativa del consumo masivo

Miércoles, 23 de septiembre de 2026 a las 19 39

Por Ezequiel Bucetto

Miércoles, 23 de septiembre de 2026 a las 19:39


El consumo en los supermercados argentinos volvió a caer en julio. El INDEC informó este miércoles que las ventas retrocedieron un 0,7% mensual en términos reales, tras la contracción del 1,3% que se había registrado en junio.

Es el segundo mes consecutivo de caída y la serie desestacionalizada tocó su nivel más bajo desde noviembre de 2025.

En la comparación interanual, el declive fue del 2,1%. Y el acumulado de 2026 contra 2025 ya suma una baja del 2,7%.

Los datos confirman que el consumo masivo no encuentra piso y que la recuperación que el Gobierno promete sigue sin llegar a la góndola.

El consumo masivo sigue en rojo: los supermercados cayeron 2,1% interanual en julio

El informe del INDEC desglosa el derrumbe por rubro. Las mayores contracciones interanuales se observaron en indumentaria y productos de electrónica.

La única suba relevante fue la de carnes, uno de los pocos productos que creció en términos reales. En el resto de las categorías, la caída fue generalizada.

Un dato que llama la atención es el cambio en los medios de pago. El uso de "otros medios" como transferencias y códigos QR alcanzó el 15,6% de las transacciones totales, un récord desde que hay registros.

Mientras tanto, el uso de efectivo mostró un tenue incremento real y los pagos con tarjetas de crédito cayeron a su peso más bajo desde marzo de 2024. Menos crédito y más transferencias: la foto de un consumo cada vez más ajustado.

El repunte que no alcanza

No todos los canales mostraron números negativos. Los autoservicios mayoristas rebotaron un 1,2% mensual, aunque en la comparación interanual todavía caen 1,1%. Desde abril, la facturación de este segmento alterna mejoras con repliegues, en lo que los analistas describen como "modo serrucho".

En los shoppings, las ventas subieron 0,5% mensual y 1,9% interanual. Pero el repunte está lejos de compensar el derrumbe del 6% que habían sufrido en junio.

En este tipo de establecimientos, los incrementos más altos se dieron en equipamiento del hogar, indumentaria y "diversión y esparcimiento", un rubro que refleja que el consumo se concentra en los sectores de mayores ingresos.

Las señales de agosto

Antes de que el INDEC publicara los datos de julio, la consultora Scentia adelantó su informe sobre agosto y las noticias no son alentadoras. El consumo masivo habría caído 0,7% mensual y 1,5% interanual.

Los supermercados de cadena registraron la peor performance, con una baja interanual del 3,3%, seguidos por los mayoristas (1,8%) y los autoservicios independientes (1,3%).

Los únicos segmentos que crecieron contra el año pasado fueron el e-commerce y las farmacias. En un contexto de caída generalizada, esos dos canales aparecen como las excepciones que confirman la regla: la gente compra menos en el supermercado y busca alternativas más baratas o más convenientes.

El Gobierno celebra la baja de la inflación y el superávit fiscal, pero los datos del consumo muestran otra realidad. Los supermercados venden menos, la indumentaria y la electrónica se derrumban y los argentinos ajustan cada vez más sus compras. La crisis del consumo no es un dato estadístico: es lo que pasa en cada góndola, en cada barrio, en cada mesa.

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