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Javier Milei: "El dato de inflación es malo"

Tras conocerse el dato de 3,4% de inflación en marzo, el presidente Javier Milei calificó el dato como "malo" e intentó justificar las subas de precios por el conflicto en Medio Oriente y los aumentos en Educación por el inicio de clases.

Martes, 14 de abril de 2026 a las 16 35

Por Redacción

Martes, 14 de abril de 2026 a las 16:35

El presidente Javier Milei reaccionó de manera inmediata tras la difusión del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo, que marcó un 3,4%. Con un tono de autocrítica pero enfocado en las causas externas, el mandatario calificó la cifra como negativa: “El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna".

No obstante, citando un análisis previo del ministro de Economía, Luis Caputo, Milei subrayó que existen "elementos duros" que explican este salto y permiten proyectar un retorno al sendero decreciente en el corto plazo.

El Presidente, quien profundizará sobre este escenario en la próxima AmCham Summit, sostiene que el 3,4% es el resultado de una "tormenta perfecta" entre factores internos y externos. Por un lado, la necesaria corrección de precios relativos en servicios públicos y, por el otro, el impacto del conflicto en Medio Oriente que disparó el precio del crudo a nivel global, afectando directamente la estructura de costos local a través de los combustibles.

Radiografía de los aumentos: Regulados y Educación al frente

El informe del INDEC confirma que la presión inflacionaria de marzo no fue uniforme. El segmento de Precios Regulados fue el gran dinamizador del índice con un avance del 5,1%, la suba más alta de todas las categorías. Este fenómeno se explica por los ajustes autorizados en servicios públicos y transporte, pero sobre todo por el rubro Educación, que escaló un 12,1% debido al inicio del ciclo lectivo.

En términos de incidencia masiva, el rubro Alimentos y bebidas volvió a ser determinante, especialmente en el Gran Buenos Aires, donde las Carnes y derivados subieron un 6,9%. En la vereda opuesta, el IPC Núcleo —que refleja la tendencia de fondo de la economía sin los ruidos de tarifas o estacionalidad— se situó en el 3,2%, mientras que los productos estacionales (frutas y verduras) ayudaron a contener el índice general con un aumento de apenas el 1%.

El fenómeno de la inflación en dólares y la pérdida de competitividad

Uno de los datos más preocupantes para el sector productivo es que la inflación en dólares acumuló un avance superior al 13% en el primer trimestre de 2026. Esta dinámica responde a una combinación de inflación interna todavía alta y un tipo de cambio oficial que se ha mantenido estable o incluso ha mostrado una leve apreciación nominal. Según el centro de estudios IDESA, mientras el dólar oficial bajó de $1.400 a $1.370 entre octubre y marzo, la inflación sumó un 15% en ese periodo.

Este escenario de "encarecimiento en moneda dura" tiene un impacto directo en el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM). El indicador del Banco Central, que mide la competitividad argentina frente a sus socios comerciales, se ubicó en 83,31 puntos en abril. Esto representa una caída significativa desde los 162,20 puntos alcanzados tras la devaluación de diciembre de 2023, lo que indica que el país está perdiendo la ventaja competitiva cambiaria obtenida a finales del año pasado. Para recuperar el poder de compra previo en términos internacionales, los analistas estiman que el dólar debería situarse hoy por encima de los $1.600.

Perspectivas y el acumulado de diez meses de aceleración

A pesar del malestar oficial, el Gobierno insiste en que marzo representa el pico de este ciclo y que abril mostrará una desinflación marcada. Sin embargo, la serie histórica genera cautela: el IPC ya suma diez meses consecutivos de aceleración desde el 1,9% de julio de 2025. El desafío para el equipo económico de Caputo será romper esta inercia en un contexto donde los costos logísticos (Transporte subió 4,1% en marzo) siguen bajo presión por la volatilidad energética.

La mirada de los mercados ahora se posa sobre la capacidad del Banco Central para administrar esta apreciación del peso sin que afecte el ingreso de divisas por la cosecha gruesa. Con una inflación interanual del 32,6% y un acumulado trimestral del 9,4%, el margen de error para la política cambiaria y monetaria se ha reducido significativamente de cara al segundo semestre del año.

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