La industria argentina atraviesa uno de los retrocesos más fuertes de las últimas décadas.
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Según un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, la producción manufacturera cayó 8,8% en 2024.
Se trata de un descenso más profundo que el registrado durante la pandemia de COVID-19 en 2020 y también superior al impacto que provocó la crisis financiera internacional de 2009.
El informe advierte además que el deterioro del sector se refleja en el empleo. En los últimos dos años, la industria perdió en promedio 160 puestos de trabajo por día, en un contexto de caída de la actividad y cierre de empresas.
Con Milei, la industria sufre una de las peores caídas en décadas
La situación tampoco mejoró en el inicio de 2026. El último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) mostró que el índice de producción manufacturera registró una baja interanual del 3,2% en enero, lo que confirma que la crisis industrial continúa.
La caída de la industria fue además mucho más fuerte que la del resto de la economía. Mientras el PBI se contrajo 1,3% en 2024, el sector manufacturero se desplomó casi nueve puntos.
El informe también analiza el desempeño económico de la región y advierte que América Latina atraviesa más de una década de crecimiento débil o directamente estancado.
Entre 2011 y 2024, el ingreso per cápita regional aumentó apenas 3,1% acumulado, un avance muy limitado para un período tan largo.
En ese contexto, la industria aparece como uno de los sectores más golpeados. Incluso en los países donde la economía logró crecer, el sector manufacturero avanzó a un ritmo menor o directamente retrocedió.
Otro indicador que refleja la crisis es el uso de la capacidad instalada. Durante 2024 y 2025 las fábricas funcionaron en promedio al 58% de su capacidad, uno de los niveles más bajos de la última década.
Mientras tanto, otras actividades tuvieron un desempeño muy diferente. Según el informe, la intermediación financiera fue el sector que más creció en el período, con una expansión cercana al 25%, muy por encima del promedio de la economía.