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La capacidad instalada bajó al 53,8% en diciembre y la industria vuelve a encender alarmas

Tras los picos alcanzados en septiembre y octubre, el cierre del año mostró un retroceso que vuelve a preocupar al sector.

Jueves, 12 de febrero de 2026 a las 18 21

Por Ezequiel Bucetto

Jueves, 12 de febrero de 2026 a las 18:21

En términos simples: las fábricas trabajaron apenas un poco más de la mitad de lo que podrían producir.

Y el dato no es menor, porque refleja un freno generalizado en la actividad económica.

Diciembre golpeó a la industria: las fábricas trabajaron poco más de la mitad

Después de haber alcanzado picos superiores al 61% en septiembre y octubre, el cierre de 2025 llegó con un desplome que vuelve a colocar a la industria en niveles preocupantes.

En este caso, el dato de diciembre expone un escenario que golpea de lleno a sectores sensibles como la industria automotriz, la metalmecánica y los productos plásticos, rubros directamente vinculados al consumo interno y a la inversión productiva.

Los sectores más golpeados

Entre los bloques industriales que quedaron muy por debajo del promedio general, se destacan:

  • Industria automotriz: 31,2% (contra 44,2% en diciembre 2024)

  • Caucho y plástico: 33,4% (contra 42,0% en diciembre 2024)

  • Textiles: 35,2% (contra 43,1% en diciembre 2024)

  • Metalmecánica (sin autos): 38,9% (contra 45,7% en diciembre 2024)

  • Edición e impresión: 46,5% (contra 48,1% en diciembre 2024)

En el caso de la metalmecánica, el INDEC remarca que la baja se explica por una fuerte caída en la producción de bienes durables. Por ejemplo:

  • Aparatos de uso doméstico: -43% interanual

  • Maquinaria agropecuaria: -22,9% interanual

La industria automotriz también aparece como una de las más castigadas: la utilización de capacidad instalada cayó a apenas 31,2%, reflejando la menor cantidad de unidades producidas en las terminales.

Otro dato preocupante surge del rubro caucho y plástico, donde el informe señala una caída fuerte en neumáticos:

  • Producción de neumáticos: -57,3% interanual

Alimentos también retroceden

Ni siquiera el sector alimenticio, tradicionalmente más estable, escapó del deterioro. En diciembre trabajó al 63,6%, por debajo del 65,9% del año anterior.

El INDEC atribuye esa baja principalmente a:

  • Molienda de oleaginosas: -10,9%

  • Producción de carne vacuna: -7,3%

Los pocos rubros que se salvaron

En contraste, algunos sectores lograron mantenerse por encima del promedio general. El más alto fue refinación del petróleo, con un nivel de uso del 87,1%.

Le siguieron:

  • Papel y cartón: 65,0%

  • Alimentos y bebidas: 63,6%

  • Químicos: 58,6%

  • Metálicas básicas: 57,5%

De hecho, el informe marca que la principal incidencia positiva se observó en las industrias metálicas básicas, impulsadas por un repunte siderúrgico:

  • Producción de acero crudo: +11,9% interanual.

Crisis industrial: el 15% de las fábricas prevé reducir su personal a comienzos de 2026 ante el desplome del consumo

El panorama para el sector manufacturero argentino en el inicio del nuevo año se presenta con un marcado sesgo defensivo. Según los datos arrojados por la última Encuesta de Tendencia de Negocios elaborada por el INDEC en diciembre de 2025, el 15,1% de las empresas industriales ya anticipa una reducción en su dotación de personal durante el primer trimestre de 2026. Este indicador es el reflejo directo de un escenario dominado por la caída sostenida del consumo y la ausencia de señales claras de recuperación en el corto plazo.

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El informe oficial revela que el principal obstáculo para el crecimiento no reside en factores externos, sino en la debilidad del mercado doméstico. De hecho, más de la mitad de las firmas relevadas (52,3%) identificó a la «insuficiencia del mercado interno» como el factor determinante que limita sus niveles de producción. Esta cifra consolida una tendencia de deterioro respecto a mediciones previas, ubicando a la demanda local como el condicionante absoluto de la actividad fabril.

Factores limitantes y debilidad de la demanda

Aunque en menor medida, otros componentes también presionan sobre la estructura de costos y planificación de las empresas. La competencia de productos importados fue señalada por el 11,4% de los industriales, mientras que la falta de demanda externa y la incertidumbre económica general se ubicaron en torno al 6%. Resulta llamativo que problemáticas que antes eran centrales, como las restricciones financieras, la escasez de insumos o las fallas en el equipamiento, hoy posean una participación marginal frente a la preocupación central por las ventas.

La falta de tracción del consumo se traduce de forma lineal en la salud de las carteras de pedidos. El relevamiento de diciembre fue tajante: el 54,1% de las compañías industriales consideró que su nivel de pedidos estaba «por debajo de lo normal». En el otro extremo, apenas un 3,6% de las fábricas logró situarse por encima del promedio, dejando un balance neto ampliamente negativo que condiciona cualquier plan de expansión.

Expectativas y ajuste de jornada laboral

Las perspectivas para el trimestre que comprende los meses de enero, febrero y marzo no permiten vislumbrar un cambio de rumbo. Casi el 30% de las empresas proyecta una nueva caída en los pedidos internos, mientras que el resto apuesta por una estabilidad estancada.

Este escenario de contracción ha llevado a las empresas a adoptar medidas de ajuste que van más allá de las desvinculaciones. Una de cada cinco firmas planea reducir las horas trabajadas por su personal actual, una estrategia de contención de costos ante la capacidad ociosa de las plantas. En definitiva, los datos del INDEC describen una industria que opera con márgenes extremadamente ajustados, tomando decisiones defensivas para sobrevivir a un ciclo económico marcado por la apatía de la demanda.

 

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