El ajuste y la recesión siguen marcando el pulso en los hogares del país. Un nuevo sondeo realizado por las consultoras Alaska y Trespuntozero expuso de manera contundente cómo perciben los ciudadanos su propio bolsillo en comparación con el año pasado.
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La pregunta fue: "Y si tuviera que evaluar su situación económica personal desde que asumió Javier Milei, ¿diría que su situación está...?". Allí los resultados de la muestra arrojaron un escenario de clara insatisfacción y alerta:
- Más de la mitad de los encuestados (56%) aseguró de forma tajante que su realidad económica está "Peor".
- Apenas un 20,6% (es decir, solo 2 de cada 10 argentinos) percibe que su escenario actualmente está "Mejor".
- Un 11,2% señaló estar "Igual de bien".
- Un 10,4% indicó que se encuentra "Igual de mal".
- El 1,8% prefirió la opción "No sabe".
Si se toma en términos agregados, el bloque de percepciones netamente negativas ("Peor" sumado a "Igual de mal") escala a un preocupante 66,4%. Esta cifra representa más del doble que el bloque positivo ("Mejor" sumado a "Igual de bien"), que apenas logra concentrar el 31,8% de las respuestas.
En tanto, el desglose sociodemográfico que elaboraron Alaska y Trespuntozero permite observar que el pesimismo no se reparte de manera uniforme. Existen sectores específicos donde el deterioro del nivel de vida caló mucho más hondo:
El AMBA, el sector más castigado. El 75,6% de los residentes del Área Metropolitana de Buenos Aires siente que su economía empeoró o sigue mal. Esto marca una fuerte y evidente diferencia con el Interior del país, donde ese número desciende al 62,3%.
Brecha de género. La recesión económica presenta un impacto diferencial sobre las mujeres. El 70,1% de las encuestadas reporta una situación negativa, frente al 62,1% de los varones.
El golpe en la adultez. La franja etaria con mayor pesimismo es la de 30 a 49 años, donde las valoraciones negativas trepan al 71,8% (posiblemente traccionadas por la pérdida de poder adquisitivo y las responsabilidades familiares). Paradójicamente, el sector más joven (16 a 29 años) es el que conserva mayor optimismo y tolerancia, con un 43,1% de respuestas positivas.
Nivel educativo. Quienes solo alcanzaron la educación primaria son los que peor perciben su realidad (74,4% de negatividad), dejando en evidencia que el peso del ajuste y la licuación de ingresos recae con mucha más fuerza sobre los sectores más vulnerables de la pirámide social.