Más de medio siglo después de que los humanos viajaran a la Luna por última vez, la NASA se prepara para enviar astronautas de regreso al espacio profundo; esta vez, irán más allá de la Luna y Argentina tendrá un rol importante en esta aventura.
La misión Artemis II, programada para despegar este miércoles para las 19:24, hora argentina (18:24 en Florida), llevará a cuatro astronautas en un viaje de 10 días alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra, marcando la primera misión tripulada más allá de la órbita terrestre baja desde la Apollo 17 en 1972.
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El viaje surge apenas unos días después de que la agencia espacial confirmara su primera misión a Marte con propulsión nuclear, una base lunar y su intención de realizar aterrizajes tripulados en la Luna al menos cada seis meses, comenzando con Artemis IV en 2027.
La NASA transmitirá la cobertura completa del lanzamiento a través de NASA+ y su canal de YouTube https://www.youtube.com/@NASA. La señal en español comenzará a las 5:45 PM (hora de Buenos Aires) del 1 de abril y continuará hasta aproximadamente 15 minutos después del despegue, a través del canal de YouTube en español de la agencia y de NASA+.
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Los objetivos de la NASA
El objetivo central de la misión consiste en realizar el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna desde 1972, con una tripulación integrada por los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. El vuelo durará 10 días y constituirá un ensayo general para el regreso humano a la superficie lunar.
El programa Artemis, nombrado en honor a la diosa hermana gemela de Apolo, tiene como objetivo probar las tecnologías necesarias para poder enviar humanos a Marte, un viaje mucho más largo. Una ambición de por sí desafiante, que también enfrenta la presión de que China no lo haga antes.
China tiene la meta de llevar humanos a la Luna en el 2030 y apunta al polo sur lunar, entre otras cosas por su potencial de ricos recursos naturales.
La odisea trae una serie de primicias, incluyendo la primera vez que una mujer, un astronauta negro y un no estadounidense parten en una misión a la Luna. También es el primer vuelo tripulado del nuevo cohete de la NASA, llamado SLS.
El descomunal cohete de color naranja y blanco está diseñado para hacer varios viajes de regreso a la Luna en los próximos años, con el objetivo de establecer una base permanente que ofrecerá un punto de partida para exploraciones posteriores.
"Estamos volviendo a la Luna porque es el próximo paso en nuestro periplo a Marte", dijo en un pódcast de la NASA Wiseman, comandante de Artemis II.
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Los desafíos a los que se enfrenta la NASA
La secuencia de lanzamiento contempla la separación inicial del cohete SLS, tras lo cual la cápsula Orion iniciará maniobras de validación en órbita terrestre. Solo entonces pondrá rumbo a la Luna, ejecutando una trayectoria conocida como free return.
El sobrevuelo de la cara oculta del satélite natural será el punto culminante, ya que la nave y su tripulación alcanzarán la mayor distancia jamás recorrida por humanos respecto a la Tierra. La tripulación superará el 6 de abril el récord de distancia, situándose a más de 400.000 kilómetros del planeta y a 7500 kilómetros de la Luna.
La misión pone a prueba los sistemas de soporte vital de Orión, como la protección frente a la radiación y la gestión de recursos. “Nuestra tripulación de Artemis II dará vuelta alrededor de la Luna, pero siempre encontrarán el camino de regreso a casa”, explicó la NASA. El “Experimento Matroshka” y la defensa por capas representan innovaciones clave para proteger a los astronautas de la radiación solar y cósmica en el espacio profundo.
La nave deberá enfrentar temperaturas de hasta 2.800 ℃ (5.072 ℉) durante la reentrada, un reto para el escudo térmico de Orion. Tras el vuelo no tripulado de Artemis I, los responsables identificaron grietas y desprendimientos en el material externo de la cápsula, lo que llevó a modificar la trayectoria de reingreso para reducir la exposición a las temperaturas máximas.
La participación de Argentina en el viaje de la NASA a la Luna
Cuando el cohete SLS (Space Launch System) de la NASA se eleve desde el Centro Espacial Kennedy impulsando la misión Artemis 2, no solo viajarán cuatro astronautas a bordo de la nave Orion rumbo a una órbita lunar, también lo hará el cubesat ATENEA diseñado y construido en la Argentina.
En julio 2023, Argentina firmó los "Acuerdos Artemis" tras la visita del, entonces director de la NASA, Bill Nelson, que marcaba una cooperación espacial internacional los cuales adhirieron más de 60 países que consiste en el "conjunto común de principios para mejorar la gobernanza de la exploración y el uso civil del espacio exterior".
Tras la firma, la Argentina mandó una propuesta para participar con un CubeSat en la próxima misión de Artemis 2, al aceptarlo la administración comenzó con su desarrollo. En el 2025, se firmó otro acuerdo entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la NASA, que confirmó la participación nacional en el nuevo viaje a la Luna.
ATENEA no es un CubeSat convencional. Mientras los nanosatélites tradicionales se basan en módulos mínimos de 10x10 cm, este tiene un tamaño más grande de lo convencional 30 x 20 x 20 cm.
Entre sus funciones se incluyen:
- Medición de dosis de radiación en órbitas bajas y profundas, evaluando blindajes y componentes comerciales (COTS).
- Prueba de fotomultiplicadores de silicio (SiPMs), dispositivos optoelectrónicos de alta eficiencia utilizados para comunicaciones, sensores, pantallas, entre otros.
- Recopilación de datos GPS por encima de la constelación, para optimizar maniobras en órbitas de transferencia geoestacionaria.
- Validación de enlaces de comunicación de largo alcance para su uso en programas de exploración del espacio profundo.