El municipio de General Pueyrredón, liderado por Guillermo Montenegro, anunció la realización de un censo de personas en situación de calle en Mar del Plata.
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La decisión fue comunicada en el marco de una reunión multisectorial llevada a cabo el pasado viernes, donde participaron representantes del gobierno local, la Provincia, la Iglesia y organizaciones sociales.
Sin embargo, el anuncio llega en un contexto de fuerte crecimiento de la indigencia y la pobreza en la ciudad, y genera dudas entre los referentes barriales y eclesiásticos sobre si se trata de una solución real o simplemente un relevamiento estadístico sin políticas de fondo.
Censo de personas en calle en MDP: ¿útil o insuficiente?
Según datos de la Mesa de Diálogo por la Dignidad de las Periferias, impulsada por el Obispado, se estima que actualmente hay más de 200 personas viviendo en las calles de Mar del Plata.
Otras fuentes, como el delegado del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Fernando Barranús, elevan esa cifra a casi 300 personas, y advierten que el aumento en el último año oscila entre el 25% y el 30%. La problemática, que antes se concentraba en el microcentro, ahora se expandió a barrios periféricos como Las Heras o El Martillo.
“Hay gente que baja de edificios a buscar comida porque no tienen luz ni gas”, señaló Ana Laura Vulcano, integrante de la mesa multisectorial, en diálogo con Extra Radio 102,1. Vulcano también remarcó que el perfil de las personas damnificadas cambió: ya no solo hay adultos en situación de calle, sino también jóvenes y jubilados que, en muchos casos, tienen un techo pero carecen de servicios básicos.
El gobierno municipal se comprometió a realizar un relevamiento de personas sin hogar, pero hasta el momento no presentó un plan integral de abordaje ni una partida presupuestaria específica para viviendas transitorias o centros de contención.Organizaciones sociales y la propia Iglesia han señalado que, sin políticas activas de inclusión, el censo corre el riesgo de convertirse en una mera fotografía estadística sin impacto real en la vida de los damnificados.
En los últimos meses, se multiplicaron las denuncias por desalojos violentos y hostigamiento. Fernando Barranús solicitó al secretario de Desarrollo Social local, Guillermo Schütrumpf, que intervenga para detener estas prácticas, que consideró una violación a los derechos humanos básicos.
Más allá del censo, los números estructurales de la ciudad son contundentes: según mediciones recientes, más de 360 mil marplatenses se encuentran bajo la línea de pobreza, y la indigencia alcanza al 12,9% de la población, duplicándose en el último año. Para muchos referentes sociales, la gestión de Montenegro priorizó la seguridad y el orden público por sobre las políticas de inclusión, y los operativos callejeros fueron una muestra de ello.
Desde la oposición política, el dirigente peronista Facundo Villalba sostuvo que el intendente “piensa más en cómo subir videos humillando a gente vulnerable que en gobernar”. Aunque desde el municipio se defiende la necesidad de mantener el orden en el espacio público, los críticos aseguran que la falta de viviendas y la ausencia de un programa serio de asistencia social profundizan el problema.
La Mesa de Diálogo por la Dignidad de las Periferias ya anunció que seguirá de cerca la implementación del censo y exigirá que los resultados se traduzcan en políticas concretas. Entre los puntos que consideran innegociables están la creación de más paradores nocturnos, la reinserción laboral de personas en situación de calle y la suspensión de los operativos represivos.
Por su parte, el municipio no confirmó fechas precisas para la realización del censo ni detalló la metodología que se utilizará. Tampoco informó si participarán organismos independientes en el relevamiento o si será exclusivamente a cargo del personal municipal. La falta de transparencia en estos puntos alimenta las sospechas de que el anuncio podría ser más una respuesta a la presión social que un verdadero cambio de rumbo.
Mientras tanto, las noches frías siguen cayendo sobre Mar del Plata y cientos de personas continúan durmiendo a la intemperie, a la espera de que el gobierno local demuestre con hechos, y no con censos, que realmente le importa su situación.