A un día del debut oficial en la Copa Libertadores ante Alianza Lima, River no tiene asegurado su viaje a territorio peruano tras un fuerte estallido social en la región. Luego de un paro importante de transportes y diferentes manifestaciones en la capital del país, el gobierno de Pedro Castillo decretó un toque de queda desde las 4 horas de la madrugada del martes.

Las fuertes protestas iniciaron días atrás por el fuerte aumento en el precio del combustible. Incluso, en algunas rutas de la capital se vivieron varios hechos de violencia entre la policía y los manifestantes que generaron un descontento mayor en los ciudadanos. 

Entonces, más allá de que el gobierno peruano garantizó las condiciones para el normal desarrollo del partido, en las últimas horas el Consejo de Ministros decretó “inamovilidad social”  hasta la medianoche del martes con el objetivo de “resguardar la seguridad ciudadana”. Por ahora, el conjunto Millonario esperará en Argentina por una decisión final de Conmebol. 

El partido entre Alianza Lima y River podría suspenderse

Según lo conversado entre las autoridades de Conmebol, el partido corre riesgo al no poder "garantizar la seguridad" de los futbolistas y cuerpo técnico por parte del estado de Lima. En primera instancia se barajó la posibilidad de que el partido cambie de sede, pero eso tampoco sería lo más viable ya que el plantel de Alianza Lima no podría movilizarse hacia el aeropuerto sin un permiso institucional.

Ahora, los dirigidos por Carlos Bustos ni siquiera pueden entrenarse con normalidad en su predio privado por el decreto nacional que se mantendrá, por lo menos, hasta las 00hs. Los futbolistas se encuentran haciendo trabajos de gimnasio y fuerza en sus respectivos hogares.  

La mayor incertidumbre que tiene River es si el avión podrá aterrizar efectivamente en el aeropuerto de Lima. Si el toque de queda se mantiene, no se permitirá el arribo de vuelos exteriores a la ciudad.