El evento de la noche en Varela lo protagonizaron, sin dudas, Marcelo Gallardo y Sebastián Beccacece. Los entrenador, que no tienen una gran relación, se cruzaron fuerte en el campo de juego y después siguieron la discusión en la zona más intima de los vestuarios.

“¡¿Qué hace, está loco?!”, gritó el Muñeco cuándo vio el DT local impidió el saque lateral de River para que antes se realicé un cambio en el Halcón. Beccacece, fiel a su estilo frenético y alterado, le empezó a contestar a la distancia y lanzó varios insultos al aire. 

Cómo si fuera poco, el cruce no quedó ahí. Gracias al testimonio de varias personas presente en el estadio Tito Tomaghello, se supo que los DTs continuaron la caliente discusión en la zona de vestuarios y que hasta tuvieron que separarlos para evitar las agresiones físicas.

En este sentido, el periodista Rodolfo Cingolani, más conocido cómo Gringo, dio detalles del fuerte cruce y relató con detalles cómo fue el conflicto en los vestuarios. 

"Cuándo todo parecía que se había calmado, Beccacece se acerca a la zona de conferencia de prensa y se cruza con el Muñeco. Hasta ahí todo tranquilo", aseguró.

"Gallardo, ya más tranquilo, lo encara a Beccacece con un tono conciliador y quiso poner calma al asunto. No pide disculpa, pero intenta arreglar las cosas. Pero, Becca, todavía en llamas y con los pelos de punta, lo encaró de manera brutal a los gritos", comentó Cingolani.

"Gallardo estaba en volumen 2 y Beccacece en nivel 50", aseguró y continuó: "En ese momento, un dirigente de River que nosé quién es, le pone una mano en el pecho al DT de Defensa. Ahí se calienta todo mucho más, siguieron los insultos y Gallardo lo llegó a tomar del cuello a Beccacece"

El asunto fue tomando un clima mucho más caliente. Es que el encontronazo se extendió al cuerpo técnico que los rodea y se generó un tumulto mayor. "Fue un instante", aclaró Cingolani.

"Beccacece se lo logra sacar de encima a Gallardo y un seguridad de Defensa y Justicia se lo llevó al vestuario. Ahí siguió el tumulto, la discusiones, los gritos y hasta volaron un par de manos. Ninguna de Beccacece ni de Gallardo", aseguró.