Este miércoles por la mañana, el presidente Alberto Fernández, arribó a Los Ángeles, para participar de la IX Cumbre de las Américas, encuentro que convocó la administración de Josep Biden

Horas más tarde, junto a Fabiola Yáñez, el presidente fue hasta la sede del encuentro, en donde fue recibido por el anfitrión y su esposa, Jill Biden. Allí cumplieron todas las labores protocolares de la jornada y se tomaron las fotos del mitín.

El presidente Fernández lleva como misión representar y pedir por "una Latinoamérica unida y libre de exclusiones", en reclamo por la no invitación a Venezuela, Nicaragua y Cuba, que provocó el faltazo de México y Bolivia. 

Tweet de Casa Rosada

Anuncio con General Motors en Los Ángeles

En este marco, el mandatario se reunió con el presidente de General Motors Internacional, Shilpan Amin, quien le confirmó que a partir de julio, la filial argentina comenzará a producir la Chevrolet Tracker, en la planta de General Alvear, ubicada en la provincia de Santa Fe. 

Alberto Fernández llegó a la Cumbre de las Américas y fue recibido por Joe Biden

Se trata de unos de los lanzamientos más importantes de la temporada para la automotriz, y se espera que la producción, además de proveer al mercado local, llegue otros países, principalmente Brasil. La inversión para poder producir esta camioneta, alcanzó los 300 millones de dólares por parte de la gigante automotriz para condicionar la planta orientada a la producción. 

Fructífero encuentro en Los Ángeles

Fernández y Amin, conversaron durante más de una hora, en compañía del titular del Frente Renovador, Sergio Massa, del canciller, Santiago Cafiero y del embajador argentino en EEUU, Jorge Argüello, junto a otros directivos de la compañia. 

La producción de la Chevrolet Tracker, un SUV de tope de gama, tendría como principal objetivo expandir la exportación a países de Lationamérica, principalmente a Brasil y Colombia. De acuerdo a un relevamiento de la consultora FUN durante el segundo semestre del 2021, el vehículo fue rankeado en segundo lugar en el segmento usados dentro las SUV premium. 

La inversión de más de u$s300 millones tuvo como destino el reacondicionamiento de la planta para poder encarar el proceso de producción a partir de julio. En dicha tarea estuvieron destinadas más de mil personas e implicó también la incorporación de tecnología de manufactura 4.0. Desde la empresa señalaron que en paralelo se contempló inversiones en bienes de capital, construcción civil e infraestructura, culminando en una expansión edilicia por 50.000 m2 en las plantas de Prensas, Carrocería y Ensamble.

Además, se adquirieron y construyeron matrices, dispositivos automáticos, robots y bienes de capital de línea de producción. Lo que le permitirá aumentar la capacidad instalada de producción de la planta desde 80.000 a 115.000 vehículos por año. Al menos un 80% de la producción será destinada al mercado de exportación, adelantaron.