El fin de una era para el consumo masivo en Argentina se selló este jueves. Tras el fracaso del proceso de salvataje (cramdown) y la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con sus acreedores, el Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 decretó la quiebra de Garbarino, la histórica cadena de electrodomésticos fundada en 1951.
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La resolución, firmada por el juez Fernando D’Alessandro, pone fin a un concurso preventivo iniciado en 2021 y dispone la liquidación inmediata de los activos remanentes de la firma, que en su apogeo llegó a controlar el 30% del mercado minorista y a emplear a más de 5.000 trabajadores en todo el país.
El fracaso del salvataje y la resolución judicial
La sentencia de quiebra se precipitó luego de que la sociedad financiera Vlinder, único interesado inscripto en el registro de salvataje, no presentara una propuesta formal de reestructuración.
Al mismo tiempo, la propia conducción de la empresa no logró las adhesiones necesarias para un acuerdo preventivo. Ante este escenario de parálisis operativa y financiera, el magistrado aplicó los artículos 48 y 77 de la Ley de Concursos y Quiebras.
Como consecuencia inmediata del decreto, la compañía sufrió el desapoderamiento automático de la administración de sus bienes, los cuales pasan a manos de la sindicatura. El juez ordenó además:
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Inhabilitación comercial: Los directivos Carlos Rosales (presidente), María Marta Facio y Gabriel Rosales no podrán ejercer el comercio.
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Prohibición de salida del país: La medida rige para los tres ejecutivos hasta octubre de 2026.
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Bloqueo de activos: Se notificó a los registros de propiedad inmueble, automotor y de marcas para detectar activos, extendiendo la búsqueda a la provincia de Tierra del Fuego por la participación en Tecnosur S.A. y Digital Fueguina S.A.
Clausura de locales y verificación de deuda
La sindicatura tiene ahora la orden de constatar y clausurar los últimos tres puntos de venta que mantenían una actividad casi testimonial: las sucursales de Avenida Cabildo (Belgrano), la de la calle Uruguay (Centro) y un outlet en Almagro. El tribunal autorizó el uso de la fuerza pública para realizar inventarios y asegurar que los bienes remanentes no sean retirados sin autorización.
En paralelo, se inició el cronograma para que los damnificados intenten recuperar parte de lo adeudado:
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24 de junio de 2026: Vence el plazo para que bancos, proveedores y exempleados presenten sus pedidos de verificación de créditos.
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Agosto - Octubre 2026: Presentación de los informes generales de la sindicatura que determinarán el pasivo real de la quiebra.
De líder del retail a la liquidación final
Garbarino representó durante décadas el estándar del consumo de tecnología en el país. Bajo el eslogan de ser "garantía de confianza", la firma se expandió con unidades de negocios como Compumundo y Garbarino Viajes. Sin embargo, la debacle financiera que comenzó a acentuarse en 2018, sumada a la caída del consumo y la transición fallida tras la venta de la compañía a Carlos Rosales en 2020, vaciaron de capacidad operativa a la estructura.
Al momento de la quiebra, la empresa contaba con menos de 20 empleados y ventas mensuales mínimas. El proceso que ahora comienza buscará liquidar participaciones societarias y el valor de la marca para satisfacer, aunque sea parcialmente, a una masa de acreedores que lleva años litigando en los tribunales comerciales.