La Tercera Sección Electoral de la provincia de Buenos Aires es clave para el Frente de Todos. Al punto que fue uno de los pocos distritos donde el oficialismo no perdió el domingo y ganó hasta con cierta holgura. Pero los intendentes locales piensan que noviembre se puede triunfar por una diferencia mayor, si el Gobierno apura medidas económicas para los sectores más golpeados, la diferencia puede ser contundente como lo ha sido históricamente para el peronismo en ese distrito.

El planteo se lo hicieron ayer los jefes comunales al Presidente al terminar un acto en la localidad de Ministro Rivadavia, en Almirante Brown. Allí, el intendente anfitrión, Mariano Cascallares, ofreció un almuerzo en una quinta de la zona. El tono del mensaje al presidente fue amable, pero hubo frases elocuentes y contundentes.

“Alberto, la gente está enojada. Hay un porcentaje importante que apoya al Gobierno pero no fue a votar porque está hecha mierda. Están esperando una respuesta. Si empezamos a resolver sus problemas, en noviembre nos votan”, le espetó uno de los intendentes de mayor peso territorial.

El Presidente tomó nota el diagnóstico: hubo un ausentismo del 25%, en su gran mayoría de votantes del FdT en 2019. El pronóstico de los jefes comunales es que allí se pueden recuperar, al menos, 10 puntos, y llegar a una diferencia de 20% de votos como dos años atrás.

Se trata en su mayoría de sectores muy humildes fuertemente castigados por la cuarentena. Muchos con empleos informales, que se vieron enormemente perjudicados “por la falta de plata en la calle”, relató otro jefe comunal.

El análisis que hacen los intendentes es que está “todo muy lindo” con el superávit, el orden en las cuentas, el aumento en la recaudación y en las inversiones, pero que todo eso todavía no se ve reflejado en el bolsillo de la gente.

“Hay un excedente que tendría que haber sido volcado al consumo desde meses atrás”, analizó un economista cercano a esos alcaldes del conurbano.

“Si bien hubo medidas, en algunos casos no alcanzaron. Tenemos que hacernos cargo de la inflación y de abordar en forma profunda la inseguridad”, reflexionó otro intendente.

Los presentes

Sergio Massa y Máximo Kirchner acompañaron al Presidente en el almuerzo. El jefe de La Cámpora habló en el encuentro, junto con Fernández.

Además, estuvieron el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros Eduardo de Pedro (Interior), Gabriel Katopodis (Obras Públicas), Matías Kulfas (Desarrollo Productivo), y Jorge Ferraresi (Hábitat). La candidata Victoria Tolosa Paz también asistió.

Entre los intendentes, más allá de Cascallares, participaron Mayra Mendoza (Quilmes), Marisa Fassi (Cañuelas), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Alejandro Granados (Ezeiza), Andrés Watson (Florencio Varela), Mario Secco (Ensenada), Fabián Cagliardi (Berisso) y Hernán Yzurieta (Punta Indio).

Más análisis

“Se habló de lo que deberíamos hacer desde la táctica electoral. Hay entre 8 y 10 puntos de partidos que no llegaron al piso [de 1,5% de votos], sectores del radicalismo que votaron a [Facundo] Manes que no quieren votar a Pro, y 10 o 12 puntos de gente que no fue a votar en la provincia de Buenos Aires y que creemos que es más cercana a nosotros que a Cambiemos”, resumió uno de los presentes en la comida, conforme con que el jefe del Estado y sus funcionarios se hayan mostrado en el territorio rápido después de la derrota en las urnas.

El clima del almuerzo fue de esperanza en mejorar en noviembre los números electorales de las PASO. “Si el vecino evalúa todo lo que hicimos, nos debería acompañar. Creo que lo vamos a dar vuelta. Hemos caído [en porcentaje de votos], pero tenemos que trabajar con los vecinos”, sintetizó uno de los comensales.