En un domingo marcado por la máxima tensión global, el Papa León XIV realizó un dramático llamado a detener las hostilidades en Medio Oriente. Al cumplirse la tercera semana de la guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra Irán, el primer pontífice estadounidense de la historia advirtió desde la Plaza de San Pedro que la violencia no traerá la estabilidad anhelada.
"En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las mujeres y hombres de buena voluntad, hago un llamamiento a los responsables de este conflicto: ¡Alto el fuego!", exclamó el Papa, quien calificó la situación como una "violencia atroz" que ya ha desplazado a miles y segado la vida de inocentes.
Incertidumbre sobre el paradero de Netanyahu y amenazas de Teherán
Mientras el Vaticano aboga por la diplomacia, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán elevó la beligerancia al amenazar con “perseguir y asesinar” al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
A través de un comunicado oficial, el organismo militar iraní alimentó rumores sobre el estado del mandatario, sugiriendo una posible muerte o fuga ante las recientes ofensivas de Teherán. “La incertidumbre sobre el destino del primer ministro criminal sionista y la posibilidad de su muerte o de su fuga (...) demuestra la crisis y la inestabilidad de los sionistas”, señaló el texto, advirtiendo que, de seguir con vida, continuarán intentando localizarlo.
La declaración surge en un contexto de escasa presencia pública de Netanyahu, lo que ha generado una ola de especulaciones en redes sociales, donde incluso se sospecha del uso de inteligencia artificial para simular videos oficiales. Esta guerra de nervios sucede al conflicto previo de junio pasado, conocido como la “guerra de los 12 días”, pero con una escala de destrucción muy superior tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Washington y Tel Aviv.
Un tablero regional devastado: del Líbano a la sucesión en Irán
El conflicto ha reconfigurado el mapa de poder en la región de manera drástica. Los bombardeos de la coalición liderada por EE. UU. provocaron la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei, forzando la designación de su hijo, Mojtaba Khamenei, como sucesor en medio de la emergencia. En represalia, Irán ha lanzado más de 40 tandas de misiles balísticos y drones contra bases estadounidenses y territorio israelí.
El Papa León XIV también dedicó palabras de "gran preocupación" por el Líbano, atrapado en el fuego cruzado entre Israel y Hezbolá. El pontífice instó a buscar vías de diálogo que permitan soluciones duraderas para el pueblo libanés. Mientras tanto, desde Washington, el discurso oficial sostiene que la campaña militar está cerca de concluir y que los objetivos estratégicos han sido neutralizados, una visión que contrasta con la persistencia de los ataques y la retórica de exterminio que emana desde Teherán.