A Manuel Adorni le siguen apareciendo cosas. Cuando todavía no se terminaban de acomodar las explicaciones por sus propiedades y viajes, ahora salió a la luz otra operación que vuelve a ponerlo en el centro de la escena.
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El dato no es menor. Se trata de una nueva hipoteca, también con financiamiento privado, que se suma a la que ya había quedado bajo la lupa por el departamento de Caballito. Y vuelve a abrir la misma pregunta: de dónde sale la plata.
Todo esto, además, se da en un clima raro. Este lunes, en Casa Rosada, hubo restricciones para el ingreso de periodistas en medio de las consultas por este tema. Un contexto que, lejos de bajar la tensión, la termina alimentando.
Adornigate: aparecieron dos nuevas acreedoras que le prestaron dinero a Manuel Adorni
Según documentos del Registro de la Propiedad, el jefe de Gabinete hipotecó un departamento que tenía desde antes de ser funcionario, ubicado sobre la calle Asamblea, en Parque Chacabuco.
La diferencia, otra vez, está en cómo se hizo la operación. No fue a través de un banco, sino con un préstamo privado otorgado por dos mujeres: Graciela Isabel Molina y Victoria María José Cancio.
El monto rondaría los 100 mil dólares y la fecha también llama la atención: 15 de noviembre de 2024. Ese mismo día, según los registros, se concretó la compra de la casa en el country Indio Cuá a nombre de su esposa.
El esquema no es nuevo. Ya había pasado algo parecido con el departamento de Caballito, donde las propias vendedoras habrían financiado gran parte de la operación. Con este caso, ya son cuatro las acreedoras privadas que aparecen vinculadas.
Hay otro punto que suma ruido, ya que tras esta confirmación, quedaría en evidencia que canceló una hipoteca bancaria que data del 2014 para pasar a este tipo de financiamiento no bancario, algo que ahora también forma parte de la investigación.
La causa, que lleva adelante el fiscal Gerardo Pollicita, ya incorporó estos movimientos y sigue sumando pruebas. Mientras tanto, las explicaciones públicas no aparecen y las dudas crecen.
Las inconsistencias patrimoniales que cercan a Manuel Adorni
Lo que comenzó como una meteórica carrera política desde la vocería hasta la Jefatura de Gabinete derivó ahora en un complejo laberinto judicial para Manuel Adorni.
El funcionario enfrenta hoy una investigación por presunto enriquecimiento ilícito que examina con minuciosidad un entramado de hipotecas inusuales, vuelos privados y omisiones en sus declaraciones juradas.
El epicentro de la controversia, según una nota publicada este sábado por el matutino La Nación y que reproduce la agencia Noticias Argentinas, se sitúa en un departamento de la calle Miró, en el barrio de Caballito. Según documentos del Registro de la Propiedad Inmueble accedidos por la prensa, el inmueble de casi 200 metros cuadrados fue adquirido por Adorni por un monto declarado de US$ 230.000.
Lo llamativo del caso es que el 87% de esa operación fue financiado por dos mujeres: Beatriz Alicia Viegas (72 años) y Claudia Bibiana Sbabo (64 años), quienes habían comprado la propiedad apenas seis meses antes al ex jugador de fútbol Hugo Morales por US$ 200.000.
La inconsistencia surge al analizar el perfil de las "financistas". Claudia Bibiana Sbabo, quien figura como empleada de una editorial, apareció un mes después de la compra original en la nómina del "Pase Cultural", un programa del Gobierno de la Ciudad destinado a jubilados con haberes inferiores a $600.000 mensuales.
El fiscal Gerardo Pollicita, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°11, investiga si estas mujeres actuaron como testaferros de un inversionista oculto o si la operación responde a una maniobra para evadir gravámenes y ocultar el origen real de los fondos.
Nexos en la Casa Rosada: La escribana y la casa en Indio Cua
La investigación judicial no se detiene en Caballito. Un nombre recurrente en la ingeniería patrimonial del Jefe de Gabinete es el de la escribana Adriana Nechevenko, quien intervino tanto en la operación de Miró como en la inscripción de una casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.
Esta propiedad, registrada a nombre de la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, paga expensas mensuales de $700.000, una cifra que contrasta con los ingresos anuales declarados por el funcionario hasta marzo de 2025.
Registros oficiales de ingresos a la Casa Rosada revelan que Nechevenko visitó la sede de gobierno en siete oportunidades entre julio de 2024 y septiembre de 2025. La profesional ha sido citada a declarar por el fiscal Pollicita para esclarecer el origen de los fondos y la naturaleza de su relación profesional con el matrimonio Adorni-Angeletti.
Vuelos privados y la "pata vacía" de Punta del Este
Otro foco de conflicto es el vínculo entre Adorni y el periodista Marcelo Grandio. La justicia analiza dos vuelos privados a Punta del Este que fueron facturados a nombre de Grandio y su empresa, Imhouse. Aunque el Jefe de Gabinete aseguró haber pagado "su parte", no existen registros de transferencias que respalden tal afirmación.
La declaración testimonial de Vanesa Tossi, empleada del broker Jag Aviation, ha complicado la situación. Tossi denunció hostigamiento por parte de Grandio para que se anularan facturas y se emitieran notas de crédito, confirmando además que los pagos se realizaron en efectivo.
En este marco, el juez Ariel Lijo, a cargo del Juzgado Federal N° 4, dictó una prohibición de contacto para Grandio hacia la testigo, mientras se intenta determinar si estos viajes constituyen dádivas o si forman parte de un esquema de gastos no declarados.
"El precio base del regreso era de US$ 4800, pero Grandio pidió que se utilizaran plazas vacías del avión -la llamada 'pata vacía' o empty leg- para bajar el costo a US$ 3000", declaró el broker Agustín Issin ante la justicia.
Omisiones en el itinerario internacional
Finalmente, la Dirección Nacional de Migraciones aportó datos que desmienten las declaraciones públicas del funcionario respecto a su historial de viajes. Mientras Adorni sostenía que su única salida recreativa en un año y medio fue el viaje a Uruguay, los registros muestran un itinerario que incluye Perú y Ecuador, con sospechas de un destino final en la isla de Aruba. Estas omisiones refuerzan la hipótesis de una capacidad de gasto muy superior a la declarada formalmente.
La resolución de estos interrogantes patrimoniales será determinante no solo para el futuro judicial de Manuel Adorni, sino también para la integridad ética de la administración que representa. Por el momento, el silencio de la Jefatura de Gabinete ante las nuevas revelaciones sugiere una estrategia de repliegue mientras la justicia avanza sobre facturas, transferencias y testimonios clave.