La diputada libertaria Victoria Villarruel viajó a respaldar a la expresidenta de facto de Bolivia Jeanine Áñez, pero no logró ingresar a la cárcel de Miraflores en Bolivia. Frente a eso, la legisladora de La Libertad Avanza argumentó que su encarcelamiento es producto de un "proceso viciado de parcialidad".

Villarruel, compañera de bloque del diputado Javier Milei, se apersonó frente al complejo penitenciario Miraflores, donde la ex presidenta de facto se encuentra cumpliendo condena por haber llevado a adelante un golpe de estado contra el presidente Evo Morales. La legisladora argentina estuvo acompañado por el eurodiputado español Víctor González, perteneciente al espacio de derecha VOX, y la diputada boliviana de Creemos Laura Rojas Ayala.

Según reportó la propia Rojas Ayala a través de su Twitter, fueron a visitar a Áñez, pero "pero por órdenes del gobierno" del presidente Luis Arce les "impidieron" cumplir con su propósito.

Ahí, Villarruel hizo un pronunciamiento en el que denunciaron la "falta de garantías procesales en el juicio" por el que la ex senadora fue condenada, al igual que un grupo de militares. En ese marco, denunció un intento de "ocultar el monumental fraude electoral que perpetró (Evo) Morales en 2019".

La intención de "satisfacer la sed de venganza" del mandatario destituido; y "escarmentar a cualquiera que se atreva a luchar contra del Foro de San Pablo y el Grupo de Puebla, no solo en Bolivia sino en Latinoamérica".

"En Bolivia no hubo un golpe de Estado, sino una transición constitucional", afirmó y añadió: "Áñez asumió en la asamblea legislativo con los diputados del MAS, no salieron del país, ni se escondieron en la embajada". En ese marco, denunció "la intromisión política en un proceso judicial" y señaló que este hecho "mancilla la democracia y convierte a Arce en cómplice de dictadores como Nicolás Maduro y Daniel Ortega", presidentes de Venezuela y Nicaragua, respectivamente.

Condena a Áñez

El viernes 10 de junio, Áñez fue condenada a diez años de cárcel por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes al asumir como presidenta en 2019, conocido como el caso "Golpe de Estado II".

De esta forma, se constituye la primera resolución de relevancia sobre la salida obligada del poder del entonces presidente Morales y el gobierno de facto que asumió en su lugar. También tiene pendientes otros dos juicios, uno el “caso Golpe de Estado I”, por sus actos como presidenta y otros por las muertes ocurridas durante las llamadas masacres de Sacaba y Senkata, en las que se reprimió a protestas callejeras.

El gobierno de Áñez, además, fue objetado por denuncias de persecuciones a dirigentes del MAS. Sin embargo, contó con el aval de la Organización de los Estados Américanos (OEA) y su titular, Luís Almagro; y mandatarios latinoamericanos de derecha, como el ex presidente argentino Mauricio Macri. De hecho, tras la asunción de Arce, se comprobó que la gestión de Cambiemos aportó armamento al gobierno de facto.

Además de pedir por la liberación de Áñez, Villarruel participó de la adhesión de Creemos a la Carta de Madrid, grupo impulsado por el fundador por el fundador de VOX, Santiago Abascal, que busca luchar contra el "avance del comunismo". Entre los espacios de ultraderecha latinoamericana que adhirieron, se encuentra La Libertad Avanza.