El periodista y locutor Víctor Hugo Morales, se encuentra internado hace más de 20 días, debido a una afección pulmonar desatada por el Coronavirus. En el día de hoy, habló para un medio uruguayo y desde su lugar de internación dio su testimonio. 

“Les mando un gran abrazo en esta, que es mi primera aparición pública. Espero que no se pongan celosos en mi radio y en mi canal”, dijo, en referencia a C5N. 

"Alguna aclaración sobre cómo me estoy sintiendo y por qué esta ausencia de tantos días. Para que sepan donde estoy parado, reflexionar un poco juntos sobre este tiempo aciago y que a mí me tiene condicionado con el covid-19, en una clínica, pasándolo aceptablemente ahora", empezó comentando. 

"Estoy a la salida de una neumonía que no es de las peores, pero ha sido grave y que me tiene desde hace más de veinte días encerrado sin sufrimientos especiales, como por ejemplo estar intubado, estar anestesiado, pero con una gran insuficiencia de rendimiento físico hasta para la modestia de ir al baño, remarcó. 

Luego continuó; “Es un enemigo invisible al que no se puede tocar, y del que solamente uno se puede esconder hasta que se vacune. Yo no llegué a tiempo a la vacuna, tuve mala suerte, me faltaban pocos días. Todo un año cuidándome hasta que algo falló en la última instancia y me atacó: covid-19 con neumonía”

“La neumonía es una infección a los pulmones: ya lo saben, puede ser muy grave, mortal, que uno combate de distinta manera. A mí me dieron plasma, ahora me están dando corticoides que intuyo que es lo que mejor que me ha pasado, hace cinco días. Y ahí se marcó una pequeña recuperación. Puedo hablar en este tono, me piden que no abuse, porque uno se cansa. Además hoy me bajaron un poco el suministro de oxígeno, que es fundamental. En consecuencia estoy un poquito más debilitado”, comentó. 

Luego reflexionó: "En Argentina, una cosa que sucedió es que se relajaron los controles, en todos los niveles. Yo mismo empecé yendo de vez en cuando al canal, después un poco más. No fue en el canal donde me contagié, creo, pero me permití alguna salida. El protocolo, todo eso, y cuando quise acordarme estaba metido en un baile que ha dificultado bastante en un sentido”, admitió el uruguayo. “¿Cuándo puede tener fin? ¿Conviviremos con esto muchos años más? A mí me da la sensación de que estas cepas que aparecen a cada rato por todos lados, configuran una amenaza que no se detiene. Una amenaza muy persistente, odiosamente plantada en la vereda de nuestra casa: abrimos la puerta y están ellos”

“Me pregunto, por ejemplo, cómo me voy a esconder. Yo tengo que volver, si me recupero, y retomar actividades. Trabajaré desde mi casa, como hice durante un año para la televisión. Veré, pero igualmente yo tengo la sensación de que en algún momento me cruzo con el bicho. Abro la puerta y capaz que está ahí, mirándome. Es muy duro. Y sin embargo, hay que dar la pelea por vivir”, concluyó.