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Entradas Echo & The Bunnymen Argentina 2026 C Art Media: cuándo y dónde comprarlas

Buenos Aires se prepara para una noche muy especial con la llegada de la legendaria banda.

Lunes, 23 de febrero de 2026 a las 20 55

Por Cristopher Martínez

Lunes, 23 de febrero de 2026 a las 20:55

El legendario conjunto de post-punk británico, Echo & The Bunnymen, vuelve a la Argentina después de una espera de más de 10 años.

La banda se presentará el 28 de abril en el C Art Media.

Las entradas se pondrán a la venta a partir de este miércoles 25 de febrero a las 10 de la mañana únicamente en la web de Passline.

 

 

Ecos de una luna propia: El legado innegociable de los Bunnymen

A raíz del lanzamiento de sus memorias y la reedición de sus clásicos en el álbum The Stars, The Oceans & The Moon, Ian McCulloch y Will Sergeant conversaron con la revista Classic Pop. En estos encuentros, el núcleo creativo de Echo & The Bunnymen repasó su ascenso desde la escena de Liverpool hasta el éxito mundial sin usar las fórmulas convencionales ni sumarse a las modas pasajeras.

Sobre la evolución de su interpretación, Ian McCulloch es tajante: "Siento que puedo cantar desde la luna, como si estuviera ahí parado cantando a la Tierra o al universo. Casi como si hubiera encontrado mi lugar. No se trata de actualizar las canciones para que suenen modernas; se trata de cómo me siento ahora". Esta seguridad lo llevó a compararse con los más grandes: "Frank Sinatra era el maestro de saber exactamente qué podía hacer su voz. A veces hago torneos eliminatorios conmigo mismo: pongo a Neil Young, Bowie, Lou Reed y Jacques Brel. En la final quedan Sinatra contra Elvis, y yo. Generalmente gana Frank, pero Elvis tiene los movimientos. Yo hago de Elvis cuando me pongo mis pantalones blancos; era un hombre valiente por usar pantalones blancos".

Will Sergeant, por su parte, recuerda el impacto de sus comienzos: "Haber aparecido en el programa de John Peel nos hizo sentir que estábamos en el centro del universo artístico. No hay mejor sensación que saber que tus pares te respetan". Sobre sus influencias, detalla: "Escuchar a The Velvet Underground por primera vez fue como descubrir algo asombroso de una era antigua. Como grupo disfrutábamos de Joy Division, Wire y Talking Heads. En Liverpool teníamos un club brillante llamado Eric's; vimos cientos de bandas gratis porque éramos parte de la escena underground".

En cuanto a su relación con otras leyendas, Sergeant relata: "Robert Plant andaba por el estudio cuando hacíamos 'Crocodiles' y se ofreció a llevarnos al pub. Yo, un pibe mocoso, sentado al lado de mi héroe en su Mercedes, le decía que Led Zeppelin le iba a demostrar a la prensa que estaban equivocados por decir que eran dinosaurios". También recuerda su encuentro con Paul McCartney: "Apareció y dijo: 'Ah, ustedes son los Bunnymen, ¿no?'. Jugamos a los videojuegos y la conexión de Liverpool ayudó, aunque como joven punk yo no era un gran fan porque todo era 'Liverpool, Los Beatles, Liverpool, Los Beatles'. Pero no se puede negar lo grandes que son; voy a escuchar sus discos más tarde para ver de qué se trata toda esa pavada".

McCulloch no pierde el sarcasmo al hablar de la industria: "Si tenés una frase para decir, decila. Soy un bastardo sarcástico. Le dije al jefe de la discográfica que 'Ocean Rain' era el mejor disco de la historia cuando solo teníamos un par de pistas grabadas. Fue algo arrogante y en broma. Pero honestamente lo creía, aunque sea solo por el hecho de que 'The Killing Moon' estuviera ahí". Sobre la competencia con U2, recuerda: "Ellos nos amaban. Bono decía que 'The Cutter' era su canción favorita. Nosotros siempre estábamos asociados a ellos, pero yo no quería hacer todas esas porquerías en el escenario basadas en Bruce Springsteen".

El cierre de su etapa inicial fue amargo para el cantante: "Les dije: 'Tenemos que terminar con esto'. Viéndolo a la distancia, necesitaba no estar con ellos por la atmósfera venenosa que habían creado las novias y las esposas. Que siguieran sin mí fue una puñalada por la espalda. Me sentí como un cornudo. Fue como un suicidio". Sergeant, con una mirada más pragmática sobre los golpes de la carrera, concluye: "Mañana habrá una nueva herida que curar. Podés pasar demasiado tiempo preocupándote por cosas que no podés controlar".

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