Tras su última presentación en 2018, una de las bandas más influyentes del mundo que marcó un nuevo camino en el math rock, TOE, regresa a la Argentina.
El conjunto se presentará el 13 de septiembre en Niceto Club.
Las entradas se pondrán a la venta este viernes 17 de abril a las 10 de la mañana únicamente en la web de Venti.
Takaaki Yamazaki, rl guitarrista de Toe, recuerda haber sentido envidia de quienes tenían padres músicos, pero fue esa falta de antecedentes lo que lo obligó a usar la imaginación para entender el sonido antes de la era digital. "No tenía idea de cómo tocaban o cómo se veían sus shows; todo estaba en mi cabeza", confiesa. A pesar de su trayectoria, Yamazaki siempre se mantuvo humilde: "No creo que sea un muy buen guitarrista, y no me considero uno. Quería formar una banda y la guitarra era el instrumento que más o menos podía tocar".
En lugar de improvisar en el estudio, Yamazaki prefiere un proceso controlado donde busca la claridad sonora y la separación de los instrumentos. "Me gusta cuando podés escuchar las guitarras separadas por sí mismas", explica. "Al final sí se convierte en Toe, aunque cuando lo estoy escribiendo inicialmente no es algo en lo que piense". Además, disfruta de romper las etiquetas que el público les impone, como la de ser una banda puramente instrumental: "Me gusta la sorpresa de meter voces cuando todos asumen que no lo vamos a hacer".
Diseño, calma y la independencia de Tokio al mundo
Fuera de la música, Yamazaki trabaja como diseñador de interiores, una profesión que nutre directamente su forma de componer. Para él, ambos mundos se basan en tomar cosas simples y cotidianas para arreglarlas de una manera "extraña e interesante". "Mi música no es 100% original; es más un reflejo de cómo pienso en todo. No me interesa hacer algo nuevo, sino tomar cosas simples y combinarlas de una manera que creo que es buena", detalla.
A sus 50 años, la percepción del tiempo cambió para él, lo que explica los largos silencios entre discos como el reciente Now I See the Light. "Nueve años se sienten como solo unos pocos meses", bromea. Esa parsimonia es posible gracias a su independencia total: no tienen sellos ni fechas límite. A pesar de que internet globalizó a esta banda indie de Tokio, Yamazaki prefiere mantener un perfil bajo: "No siento la necesidad de transmitir mis pensamientos al mundo; simplemente hablo con mi esposa en casa y eso es suficiente para mí".
La luz propia y el control creativo
El nuevo álbum, cuya tapa muestra un faro que resuena con el concepto de la luz, busca un cambio sutil de perspectiva. Para Yamazaki, la clave de su vigencia y de su paz mental es haber encontrado el estado ideal para cualquier artista: "Estoy en una banda con la gente con la que quiero tocar, haciendo la música que queremos hacer y dando los shows que queremos dar".
Su temperamento tranquilo es, según él mismo, lo que más le gusta de su personalidad. En un mundo hiperconectado, ve los comentarios positivos en YouTube como el "lado brillante de internet", pero se refugia en la música como su espacio de autonomía personal. "La música sigue siendo una de las pocas cosas que siento que puedo controlar", concluye.
