La crisis de competitividad y la caída de la demanda regional impactaron de lleno en la estructura productiva de Stellantis Argentina. La compañía anunció este miércoles un "reacomodamiento" en su planta de El Palomar, partido de Tres de Febrero, que incluirá el cierre de uno de sus dos turnos de producción y la apertura de un programa de retiros voluntarios para sus operarios.
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La medida, confirmada por fuentes de la UOM y la propia empresa, busca alinear la fabricación de los modelos Peugeot 208, 2008, Partner y Citroën Berlingo a un contexto de retracción que ya acumula ocho meses consecutivos de caída interanual en la industria.
Desafíos de competitividad y el factor Brasil
Desde la automotriz explicaron que la decisión responde a un “proceso gradual de reacomodamiento de la actividad productiva en función de la dinámica del mercado argentino y, sobre todo, brasileño”. Stellantis admitió que la planta bonaerense enfrenta “importantes desafíos de competitividad”, por lo que resulta “indispensable alinear el proceso productivo al contexto y a las proyecciones” de la demanda externa para garantizar la sustentabilidad del negocio.
A pesar del recorte en el plantel de operarios, que se implementará formalmente a partir de mayo tras una comunicación interna en abril, la firma ratificó su compromiso con la terminal. Según destacaron al portal especializado Autoblog, el objetivo es “mantener por supuesto la sustentabilidad industrial, incluso en una planta que fue elegida para la producción de vehículos híbridos, siendo la única que por el momento lo hace en nuestro país”.
Por el momento, la planta de Ferreyra en Córdoba, donde se fabrican el Fiat Cronos, la Fiat Titano y la Ram Dakota, no presenta cambios en su esquema operativo.
Una industria en retroceso sostenido
El ajuste en El Palomar se da en un marco sectorial crítico. En el primer bimestre de 2026, la producción automotriz argentina registró un derrumbe del 30,1% respecto al año anterior. La combinación de la pérdida de mercados de exportación y una mayor incidencia de vehículos importados en un mercado interno estancado ha puesto en jaque los planes de las terminales.
Ante este escenario, ADEFA (Asociación de Fábricas de Automotores) ha intensificado su reclamo ante el Gobierno Nacional, subrayando la “necesidad de seguir trabajando de manera sostenida con toda la cadena de valor en la agenda de competitividad del sector”. Las terminales exigen reformas estructurales que incluyan la baja de impuestos nacionales, provinciales y municipales, la reducción de costos logísticos y una mejora urgente en las condiciones de financiamiento y tasas de interés para incentivar las ventas.