El gobierno de los Países Bajos no está dispuesto a correr riesgos. Aunque a bordo del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, no haya personas con síntomas en este momento, las autoridades neerlandesas decidieron aplicar una cuarentena domiciliaria de seis semanas para todos sus ciudadanos que regresen del barco.
Te puede interesar
La medida fue confirmada en una carta enviada al Parlamento el viernes por los ministerios de Asuntos Exteriores y de Salud, Bienestar y Deporte. “Actualmente no hay personas con síntomas de enfermedad a bordo del barco”, señala el documento. Pero igual habrá aislamiento.
El crucero, operado por la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, navega actualmente hacia el puerto de Granadilla, en Tenerife, España.
Se estima que el viaje dure entre tres y cuatro días, con llegada prevista para el domingo por la mañana. Allí, los pasajeros neerlandeses y los miembros de la tripulación de esa nacionalidad serán repatriados a su país lo antes posible.
Medida extrema: seis semanas de cuarentena para los ciudadanos del MV Hondiuhan
La decisión es tajante: todas las personas repatriadas deberán cumplir seis semanas de aislamiento en sus domicilios. El Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de los Países Bajos (RIVM) ya evaluó la factibilidad de la medida y dio el visto bueno.
La carta también aclara que, dado que el MV Hondius navega bajo bandera neerlandesa, los pasajeros de otras nacionalidades podrían ser alojados temporalmente en los Países Bajos.
En ese caso, también quedarían sujetos a la misma cuarentena de 42 días.
El brote que encendió las alarmas
El crucero había partido con 130 pasajeros y tripulantes. Hasta el momento se confirmaron nueve casos de hantavirus, una enfermedad viral transmitida por roedores que puede ser fatal.
El brote generó preocupación en varios países, especialmente porque el barco había navegado por aguas patagónicas argentinas antes de detectarse los primeros infectados.
Mientras Argentina respondía a la Organización Mundial de la Salud con un comunicado soberbio (“tenemos capacidad sanitaria, no necesitamos pertenecer”), Países Bajos optó por la acción concreta: seis semanas de cuarentena, sin excepciones. La diferencia de enfoques no podría ser más evidente.
El MV Hondius seguirá su rumbo hacia Tenerife. Las autoridades españolas, neerlandesas y la compañía naviera coordinarán la logística de repatriación. Los pasajeros, mientras tanto, saben que al llegar a casa no podrán salir durante más de un mes.
El hantavirus no entiende de fronteras. Pero la prevención, al menos en los Países Bajos, tampoco.