Javier Milei convocó a sus ministros el viernes. Era la primera reunión de gabinete desde el 6 de abril, un mes atrás. El temario oficial hablaba de "coordinación de gestión", pero el tema central, aunque no escrito, era uno solo: Manuel Adorni y su futuro en el gobierno.
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La tensión se cortaba con tijera. Patricia Bullrich, senadora y jefa del bloque oficialista, había sido clara en las últimas horas: Adorni debería renunciar para descomprimir una situación que ya afecta la imagen del gobierno. Llegó a la reunión con la intención de plantearlo.
Cuando le llegó el turno, pidió la palabra. Pero Milei, según confiaron fuentes presentes a este diario, se levantó de su silla, abandonó el salón y ni siquiera la escuchó.
Antes de que la reunión terminara, el Presidente ya estaba replicando tuits en su cuenta personal. Una escena que retrata el estado de la interna libertaria: Bullrich intenta marcar la cancha, pero Milei prefiere la lealtad de Adorni antes que la gobernabilidad.
Lejos del salón, pero con la bronca encendida, Milei largó una frase que quedará grabada en la historia del libertarismo. Primero, arengó: "No voy a tirar a un honesto por la ventana". Y luego, la sentencia que dejó helados a varios de los presentes: "Prefiero perder la elección a echar a alguien que no lo merece".
El Presidente no solo ratificó a Adorni, sino que fue por más. Desestimó los pedidos de renuncia como un intento de "ejecutar a un inocente por el ego de los periodistas". Una versión que ya había ensayado en público, pero que esta vez la reforzó puertas adentro, con todo su gabinete como testigo.
Mientras tanto, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a dar una conferencia de prensa. Su mensaje fue quirúrgico: "Lo de Manuel no tiene ningún efecto en la economía".
Una declaración que busca calmar a los mercados, pero que choca con la realidad. El riesgo país se mantiene por encima de los 550 puntos y el dólar blue no para de sumar presión.
Adorni, por su parte, agradeció el respaldo y la colaboración de todas las carteras para su informe en Diputados. El gobierno intenta dar vuelta la página. Pero el blindaje de Milei a un funcionario investigado por enriquecimiento ilícito es una apuesta de alto riesgo.
El Presidente dijo que prefiere perder las elecciones antes que echarlo. Los votantes, mientras tanto, empiezan a preguntarse si ellos también tendrán algo que decir.