La caída del consumo ya impacta de lleno en uno de los productos más tradicionales de la mesa argentina. Durante el primer trimestre del año, la venta de pan cayó un 45% en la provincia de Buenos Aires, una tendencia que también se refleja con fuerza en La Plata, donde panaderos aseguran que la merma se profundiza semana a semana.
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Comerciantes del sector advierten que el cambio en los hábitos de compra es cada vez más evidente. Mientras que antes era habitual que los clientes llevaran un kilo de pan, ahora muchos optan por comprar medio kilo, un cuarto o incluso menos.
La situación también se replica en otros productos del rubro. Según datos de la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), el consumo de facturas cayó cerca de un 85% en la provincia.
Desde el sector explican que la crisis económica y el ajuste en los gastos cotidianos afectan directamente al consumo de alimentos. Cada vez más clientes compran únicamente lo necesario para el día y dejaron de hacer compras más grandes para varios días.
Precios y costos en tensión
En medio de este escenario, los panaderos aseguran que intentan evitar aumentos fuertes de precios para no profundizar la caída en las ventas.
En La Plata, el kilo de pan se ubica actualmente entre $3.000 y $3.500, valores que, según explican, resultan difíciles de reducir debido al aumento constante de los costos de producción.
En algunos productos se aplicaron subas cercanas al 10%, aunque muchos comercios optaron por mantener sin cambios los precios del pan y las facturas para sostener el consumo.
Sin embargo, los panaderos advierten que los costos siguen creciendo, especialmente en servicios, impuestos e insumos, lo que achica cada vez más los márgenes de rentabilidad.
Desde la CIPAN proyectan además un escenario complejo para el sector: en los últimos dos años cerraron unas 2.000 panaderías en todo el país y se perdieron más de 16.000 puestos de trabajo, una tendencia que podría agravarse durante 2026.
