Rafael Nadal sigue haciendo historia en Roland Garros. El español, que podría haber jugado su último partido en tierra parisina, venció de manera contundente al noruego Casper Ruud por 6-3, 6-3 y 6-0.

Así, el tenista de 36 años aumentó su récord absoluto y alzó el trofeo número 14 en la historia del Grand Slam francés. Con este título y el del Abierto de Australia conquistado a comienzos de febrero, Nadal llegó a 22 victorias en torneos del Grand Slam, dos más que sus dos grandes rivales, Novak Djokovic y Roger Federer.

"Me hacen sentir como si estuviera en mi casa. No sé lo que va a venir, pero voy a seguir luchando, quiero seguir intentándolo”, expresó al momento de la coronación.

El rey de París: Rafa Nadal venció a Casper Ruud y es campeón de Roland Garros

En su pista favorita, donde consiguió sus mayores logros y dos días después de festejar su 36 cumpleaños, Nadal se impuso con autoridad en 2 horas y 18 minutos.

No fue la mejor final pero sí una de las de más mérito tiene en lo personal para el español. Llegó a la capital francesa sin apenas rodaje, sufriendo por un pie izquierdo que, ya había advertido, le venía provoca grandes dolores.

El nórdico, en su primera final, se quedó muy rápido sin argumentos para pelear mano a mano ante el número 5 del mundo. Con su mejor tiro es la derecha, Ruud tuvo varios errores no forzados y siempre quedó lejos de ganar un set. 

El rey de París: Rafa Nadal venció a Casper Ruud y es campeón de Roland Garros

¿Cómo es la lesión que sufre Rafa Nadal?

Nadal sufre el síndrome de Müller-Weiss y, en concreto, tiene necrosado el escafoides tarsiano de su pie izquierdo. Es decir, se trata de una enfermedad degenerativa que provoca un gran dolor al caminar y una deformación de la extremidad. Ese hueso está situado en la parte media del pie y es esencial para la movilidad del mismo.

La muerte de un hueso se produce cuando el riego sanguíneo está comprometido o es insuficiente. De esta manera, se debilita y se deforma. Si está muy necrosado, hasta puede romperse. Eso conlleva que el resto de la articulación se deteriore. 

Tras la semifinal ante Zverev y la clasificación a la final, Rafa habló en conferencia y fue contundente sobre su estado de salud y no dudó en elegir "tener un pie sano aunque pierda la final".