En la provincia de Buenos Aires, había cierta incertidumbre general con respecto a la suba de casos y la temporada de verano en la costa atlántica. Se rumoreaba un cierre de actividades para el 15 de enero, o un toque de queda sanitario, una medida que se evaluó con el gobierno Nacional. 

El gobernador Axel Kicillof, encabezó este mediodía una conferencia de prensa, para dar luz acerca de los planes de la provincia para enfrentar la suba de casos de la pandemia. Sobre esto, confirmó que no habrá cierres o retrocesos en estos días. 

Allí, adelantó: "De momento, como nuestro objetivo central es sostener la actividad, la producción, el trabajo y el turismo, hemos determinado que hoy pongamos muchísimo más énfasis en el cumplimiento de todas las medidas y protocolos de cuidado". Y agregó: "Tenemos que lograr concientizar no solo a los jóvenes sino a todos los grupos etarios que se han relajado. Esto no terminó".  

Por otro lado agregó: "hay que fortalecer los contrales, incentivar y pedir a la población que vuelva a cuidarse como lo hacía en los peores momentos porque estamos llegando a una situación que puede volverse crítica". Luego explicó que "estamos viendo un crecimiento marcado y muy acelerado de los casos", y subrayó: "¿Cómo sigue esto? Depende de cómo actuamos colectivamente". 

Por último señaló: "vamos a esperar a que termine la semana y vamos a saber el estado exacto del nivel de contagios y sus características. Esta semana nos reuniremos con autoridades nacionales y de la cuidad de Buenos Aires porque la zona del AMBA es la que más viene creciendo".