La fallida creación de una nueva agencia migratoria en el Gobierno nacional dejó expuesta una situación política incómoda para Diego Valenzuela. El dirigente libertario había pedido licencia en su banca para asumir al frente de ese organismo que finalmente nunca se creó y ahora deberá regresar al Senado de la Provincia de Buenos Aires.
El plan original contemplaba que el exintendente de Tres de Febrero quedara al frente de una nueva estructura estatal encargada de centralizar la política migratoria y el control de fronteras dentro del gobierno de Javier Milei. Sin embargo, tras semanas de idas y vueltas dentro de la Casa Rosada, el proyecto quedó finalmente congelado y el decreto para crear el organismo nunca vio la luz.
La decisión dejó al dirigente sin el cargo que esperaba ocupar en el Ejecutivo nacional y lo obligará ahora a reordenar su situación política en la Provincia.
Un recorrido de licencias
La secuencia política que llevó a esta situación comenzó antes. Valenzuela había pedido licencia como intendente de Tres de Febrero para asumir como senador provincial por la Primera Sección Electoral. Sin embargo, poco después también se apartó de esa banca legislativa con la expectativa de incorporarse al Gobierno nacional.
Es decir, dejó en pausa primero el municipio y luego el Senado para preparar su desembarco en una estructura del Ejecutivo que finalmente nunca se concretó.
La contradicción política
El episodio también vuelve a poner bajo la lupa el propio discurso político del dirigente. Durante años, Valenzuela había cuestionado con dureza las candidaturas testimoniales, una práctica habitual en la política argentina en la que dirigentes compiten por cargos que finalmente no ejercen.
Sin embargo, su propio recorrido reciente terminó quedando bajo esa misma discusión: pidió licencia como intendente para asumir en la Legislatura bonaerense y luego también dejó esa banca para ocupar un cargo nacional que finalmente no existirá.
Con la agencia migratoria archivada, el dirigente libertario deberá ahora regresar al Senado bonaerense después de haber dejado dos cargos en pausa para concretar un salto al Gobierno nacional que finalmente nunca ocurrió.