El titular de la Inspección General de Justicia, Daniel Vítolo, presentó este viernes su renuncia al cargo tras el pedido Juan Bautista Mahiques, el nuevo ministro de Justicia que asumió este jueves.
Horas después de formalizar su asunción, Mahiques le pidió la renuncia tanto a Vítolo, como a los titulares del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (CIPDH), Ana Belén Mármora; de la Oficina Anticorrupción, Alejandro Melik, de la Oficina de Bienes Recuperados, Juan Cruz Montero, y de la UIF, Ernesto Gaspari.
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“Llegué y pedí la renuncia de los funcionarios políticos”, planteó Mahiques en declaraciones a A24. También abogó por contar con “fiscales y jueces capacitados”.
El objetivo del flamante ministro es, según plantearon desde su espacio, copar la cartera y las jurisdicciones que controla con funcionarios propios y leales.
El primero es atender el pedido del flamante funcionario fue Vitolo, quien formalizó su renuncia esta mañana y así lo comunicó en redes: "Esta mañana presenté formalmente mi renuncia al cargo de Inspector General de Justicia de la Nación, con el cual fui investido por decreto 53/2023 y con el que me honrara el Señor Presidente de la Nación; decisión que he tomado en razón de que se me ha solicitado el apartamiento de las funciones que actualmente ejerzo. Dejo el cargo con el orgullo y la serenidad de quien sabe haber cumplido plenamente con su deber".
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Daniel Vítolo renunció a la IGJ: "Lamento no haber podido culminar definitivamente"
En su posteo en redes, el ahora ex funcionario "lamentó" no haber podido culminar definitivamente "algunas de las tareas iniciadas, entre ellas la modernización tecnológica y la digitalización total de la institución, y aquellas orientadas a ordenar y transparentar ámbitos que históricamente eran considerados intocables".
"Durante mi gestión procuré, sin concesiones ni privilegios, hacer valer el imperio de la ley y los intereses del Estado Nacional y los ciudadanos en un ámbito de libertad y respeto frente a estructuras de poder que durante demasiado tiempo parecieron habituadas a actuar al margen de los controles que rigen para el resto de las instituciones de la República, y logré reconfigurar el organismo no sólo como una autoridad de control y registral con ejercicio del poder de policía administrativa —bajo una concepción tradicional— sino también como un servicio económico de interés general y de control de riesgos", sostuvo.
En ese sentido, dejó un palo para su sucesor: "Tengo la esperanza de que la próxima gestión continúe ese camino con vocación, profesionalidad y responsabilidad, preservando el interés del Estado Nacional y del pueblo argentino por encima de cualquier presión corporativa, intereses particulares, privilegio sectorial o ideología".