En un contexto marcado por la suba de precios y el "mal dato" de inflación de marzo, Javier Milei dejó una de las definiciones más polémicas desde que asumió. “Si queremos crecer, debemos aceptar tener más inflación”, dijo durante su exposición en el AmCham Summit 2026.
Te puede interesar
La frase llegó apenas horas después de que se conociera el índice inflacionario, que el propio Presidente calificó como “malo”. Incluso, al comenzar su discurso, fue más allá: “No me gustó el dato de la inflación, me repugna”, lanzó ante empresarios.
Sin embargo, lejos de plantear un cambio de rumbo, Milei defendió su programa económico y sostuvo que el proceso requiere “paciencia”.
Según explicó, la inflación “se va a derrumbar” en el futuro, aunque en el camino admitió que podría haber más presión sobre los precios.
Polémica: Milei admitió en AmCham que crecer implica “más inflación”
La declaración generó ruido porque contradice una de las principales promesas de su gestión: bajar la inflación rápidamente. En la práctica, implica reconocer que el ajuste y la política económica actual pueden seguir impactando en el bolsillo.
Durante su exposición, el Presidente también ratificó el esquema de recorte del gasto público. “La motosierra no se detiene”, afirmó, y volvió a cuestionar el rol del Estado al sostener que “los impuestos son un robo”.
En la misma línea, anticipó que profundizará la política monetaria restrictiva. “Vamos a sacar todos los pesos de la calle”, aseguró, como parte de su estrategia para frenar la inflación.
Aun así, intentó mostrar señales de optimismo. Habló de una supuesta recuperación en la actividad económica y destacó la acumulación de reservas, aunque esos indicadores todavía no se reflejan en el consumo cotidiano.
A partir de ahí, intentó explicar por qué los precios volvieron a acelerar. Habló de “dos shocks de características descomunales” que, según su visión, golpearon a la economía desde el año pasado.
Pero también volvió a apuntar contra la política. “A partir de ese momento comenzó un ataque feroz, destituyente y al corazón del modelo por parte de la política. El Congreso pasó más de 40 leyes intentando romper el equilibrio fiscal. No lo lograron”, sostuvo.
En esa línea, describió un escenario extremo para justificar el rebrote inflacionario. “En cualquier momento de la historia que hubiera pasado algo así, la Argentina habría volado por los aires”, afirmó, en referencia a la caída de la demanda de dinero.
Según explicó, ese fenómeno fue clave para entender la suba de precios. “La caída en la demanda de dinero iba a pegar en la inflación”, recordó, al señalar que ya lo había anticipado junto a Luis Caputo.
Más allá de las explicaciones, el mensaje central fue otro: no habrá cambios. “Lo único que hay que hacer es tener paciencia. No hay que desesperarse”, insistió ante los empresarios.