Este lunes 12 de enero, la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense enfrentan una jornada de calor agobiante que obligó al Servicio Meteorológico Nacional (SMN) a emitir una alerta de nivel amarillo. Pasado el mediodía, el termómetro oficial registró un pico de 35,1°C, alcanzando la máxima prevista, aunque el impacto real en la población fue mayor debido a una sensación térmica que escaló hasta los 37,7°C.
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Las autoridades advirtieron que este nivel de alerta implica un riesgo de leve a moderado para la salud, con especial peligro para niños, adultos mayores de 65 años y personas con afecciones crónicas. El aviso se extiende a localidades como Pilar, Moreno, Quilmes y Morón, además de sectores de La Pampa, Neuquén y el norte de Río Negro.
Tendencia para la semana y el alivio de las tormentas
Aunque este lunes se posiciona como la jornada más calurosa de la semana, la estabilidad térmica se mantendrá con valores elevados durante los próximos días. Se prevén mínimas de 23°C y máximas que oscilarán entre los 30°C y 33°C hasta el próximo jueves. Para ese día, el ingreso de un frente de inestabilidad traerá chaparrones y tormentas aisladas que dominarán gran parte de la jornada, permitiendo un descenso marcado del termómetro hacia el viernes, con una brecha térmica más confortable de entre 18°C y 28°C.
El escenario en los destinos turísticos
Para quienes se encuentran en la Costa Atlántica, el lunes ofrece condiciones ideales para la playa con una máxima de 31°C en Mar del Plata, Pinamar y San Clemente del Tuyú. Sin embargo, el pronóstico anticipa un cambio brusco para el martes, con probabilidad de tormentas y chaparrones durante todo el día. La inestabilidad será pasajera, ya que el miércoles se espera una "revancha" climática con el regreso del sol y temperaturas que volverán a tocar los 31°C, permitiendo retomar las actividades recreativas al aire libre.