A casi un año del derrumbe en un edificio de barrio Güemes, la Justicia de Córdoba avanzó en la investigación y formalizó imputaciones contra los responsables técnicos de la obra. La fiscal Celeste Blasco acusó al arquitecto Federico Yáñez y al ingeniero civil Guillermo Juri por el delito de estrago culposo agravado.
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El hecho ocurrió el 17 de mayo de 2025 en un edificio ubicado sobre el Boulevard San Juan al 600, donde el desprendimiento de parte de la fachada provocó la muerte de Ramiro Alaniz Cortés, de 34 años, y dejó a otras ocho personas con lesiones.
Según la investigación, los imputados habrían incurrido en imprudencia, negligencia e impericia en distintas etapas de la obra, desde el diseño hasta la ejecución y los controles técnicos.
La imputación se apoya en un peritaje encabezado por el ingeniero Pedro Huerta Soaje, que determinó que el colapso no fue un hecho aislado sino la consecuencia de fallas estructurales.
El informe técnico detectó deficiencias en tres niveles: una planificación inadecuada del revestimiento, errores en la construcción y una falta de controles durante el proceso, factores que comprometieron la seguridad del edificio.
Si bien el día del derrumbe se registraron condiciones climáticas adversas, los peritos concluyeron que el clima actuó como un factor desencadenante, pero no como la causa principal del colapso.
Con la imputación ya formalizada, ambos profesionales serán citados a declaración indagatoria en las próximas semanas. De confirmarse la acusación, podrían enfrentar penas de entre uno y cinco años de prisión.
La causa continúa en etapa de investigación para determinar si existen otras responsabilidades vinculadas a la obra y al control de las condiciones de seguridad.