Este fin de semana largo en Mar del Plata no significó una reactivación económica. En la Costa Atlántica, se registró una ocupación de apenas un 50%, un número negativo incluso para temporada baja, y un turismo débil que no cumplió ni siquiera con las expectativas moderadas que manejaba el sector en la previa.
Te puede interesar
El receso por el Día del Trabajador volvió a dejar en evidencia un cambio en los hábitos del consumo: cada vez se cuida más el bolsillo a la hora de tomarse unos días de descanso. Durante el fin de semana largo, hubo un movimiento turístico acotado en la ciudad, con un 47% de ocupación hotelera en plazas disponibles y con una tendencia pronunciada a estadías breves promedio de apenas un día y medio.
Mar del Plata con baja ocupación y bolsillos cerrados
Este comportamiento se da en línea con el contexto económico actual, donde el gasto se vuelve más selectivo. El desembolso promedio diario se ubicó en $103.793, con caídas en términos reales frente a otros feriados, lo que da cuenta de un consumo más cuidado, enfocado principalmente en gastos básicos como alojamiento y alimentación, y con menor margen para actividades recreativas.
A este escenario se sumaron condiciones climáticas poco favorables durante gran parte del fin de semana, con jornadas frías e inestables que no lograron incentivar a los turistas indecisos ni acompañar una mayor circulación en espacios abiertos. Este factor incidió en la baja afluencia.
Sin embargo, la actividad económica se caracterizó por ser moderada con muy pocas expectativas de repunte. Desde el sector turístico coincidieron en definir el movimiento como "tranquilo", con niveles de ocupación similares tanto en hoteles como alojamientos extrahoteleros, como departamentos o casas de alquiler.
En este contexto, La Confederación Argentina de la Mediana Empresa calificó el movimiento turístico del fin de semana largo como de “baja intensidad”, en un escenario donde se consolidan cambios en el comportamiento del turista: menos planificación, menor permanencia y un consumo más contenido.
Más allá de que se registró más movimiento en la gastronomía y el comercio, impulsado en parte por turistas de cercanía y visitas de último momento, el balance de la ciudad fue contenido y sin señales de reactivación significativa. La dinámica de reservas sobre la fecha y el leve repunte hacia el cierre del fin de semana no alcanzaron para revertir un escenario que ya se anticipaba débil.
De este modo, Mar del Plata no logró despegar durante el fin de semana largo, en línea con un contexto más amplio de desaceleración del turismo interno El sector continúa adaptándose a una demanda más cauta, con viajes más cortos, menor gasto y decisiones cada vez condicionadas por la situación económica actual.
N.L