Al igual que Leo Messi en la Copa América de Brasil, Maximiliano Espinillo se está cargando al hombro a la Selección Argentina en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020. El delantero cordobés ya suma cuatro goles del equipo que dirige Martín Demonte.

Primero, un doblete contra Marruecos en el 2-1 en el debut y este lunes convirtió otros dos tantos en el 2-0 contra España, partido en el cual Argentina aseguró su lugar en las semis. Y aunque hoy atleta disfruta del gran momento a nivel deportivo, de pibe tuvo que remarla día a día.

Maxi viene de una familia humilde y para ganarse unos pesos debió vender golosinas en los colectivos de Córdoba mientras que sus padres trabajaban de manera ambulante en el centro de la ciudad. 

Maximiliano Espinillo, el estandarte de los Murciélagos en Tokio 2020

Espinillo comenzó a jugar al fútbol en los potreros de su barrio cuando era chico y despues de quedar ciego. "Le ponía una bolsa a la pelota, o agarraba una de plástico, la pinchaba y le metía piedras para que hiciera ruido, porque las personas ciegas nos guiamos mucho por el oído", contó.

El delantero quedó ciego cuando apenas tenía cuatro años debido a un desprendimiento de retina producto de un virus. "Se me hizo una presión ocular muy fuerte, me operaron y el nervio óptimo no aceptó la cirugía. Tengo un poquito de resto visual. No alcanzo a distinguir colores, figuras, pero tengo registro visual de luz, sé cuándo es de día o de noche, pero nada más", expresó.

Maximiliano Espinillo, el estandarte de los Murciélagos en Tokio 2020

“Mis viejos eran vendedores ambulantes en el centro y nosotros vivíamos de eso. Empecé a laburar con ellos y, después, me fui a los colectivos. Es muy loco haber venido desde ahí y estar acá. Vendíamos pilas, relojes, un poco de todo. Yo laburaba con golosinas en los colectivos, chocolates, caramelos, alfajores. Trabajaba a la mañana, de 9 a 13", contó el jugador en una entrevista con el diario La Voz antes de viajar a Tokio.

Con 27 años, ahora vive en Santa Fe ya que juega el equipo Los Búhos, de la Liga Nacional de fútbol para ciegos, y desde 2012 comenzó a ser convocado por Los Murciélagos. Pero la mayor parte de su vida la pasó en la Villa El Nylon de La Docta. "Vivía en una casa en la que llovía más adentro que afuera. Son mis raíces, y no reniego de ellas", dijo en una charla con La Garganta Poderosa.

El golazo de Maxi ante España

Los Murciélagos buscarán cerrar  el grupo invictos

Con puntaje ideal, Los Murciélagos se aseguraron un lugar en las semis de Tokio 2020, pero el jueves 2/9 desde las 4:30 de Argentina cerrarán la fase de grupos contra Tailandia. En la siguiente ronda se cruzarán contra un rival de la zona que integran Japón, China, Brasil y Francia.

Los Murciélagos buscarán su primera medalla dorada, tras el bronce en Río 2016 y Beijing 2008 y la de plata en Atenas 2004.