El presidente electo Alberto Fernández brindó los lineamientos políticos de su nuevo Gobierno en México, país que definió como su nuevo socio estratégico y ratificó un nuevo liderazgo en la región. 

En la Universidad Autónoma de México (UNAM), en el anfiteatro Simón Bolivar, Fernández brindó el nuevo modelo de integración Latino Americana, donde reivindicó la educación pública y las conquistas que se lograron bajo la década progresista en la región.

Además, previo a su discurso en la Universidad, el exjefe de Gabinete se reunió con el expresidente ecuatoriano, Rafael Correa. 

"Un placer haber podido reencontrarme con @MashiRafael, expresidente de Ecuador. Juntos compartimos una visión común sobre los desafíos que tiene nuestro continente por delante. Gracias, Rafael, por tu calidez de siempre", expresó Fernández en su cuenta de Twitter.

Alberto Fernández on Twitter

Educación Pública:

"Yo soy un hijo de la Universidad Pública en la Argentina. Sin las Universidades Públicas muchos argentinos y muchos mexicanos no podrían llegar a ser lo que son. Gracias a Dios vivimos en países que han priorizado la educación pública para que todos tengan la posibilidad de educarse y ascender socialmente".

"Un día llegó Perón al poder y dijo que esas Universidades debían ser gratuitas. Esa decisión permitió que los hijos de los que trabajan se convirtieran en doctores. Tal vez no nos dimos cuenta, pero fue el gran mecanismo de ascenso social en la República Argentina".

"La UNAM es un modelo de Universidad para América Latina y es una gran alegría poder estar aquí".

Sobre América Latina:

"No es casual que mi primera salida como presidente electo sea venir a México. Los argentinos tenemos una gratitud eterna con México. Los perseguidos por la Dictadura vinieron acá y los mexicanos nos abrazaron". 

"Por esta Facultad y por México pasaron argentinos muy valiosos. Muchos volvieron y otros se quedaron acá, todos debemos decirle algo de corazón: ¡gracias, México, gracias de corazón!".

"Es un país enorme, no sólo por la cantidad de habitantes, sino por su cultura que maravilla al mundo y que a mi no para de maravillarme, con su cultura, con sus escritores y con sus políticos".

"México es parte de la América del Norte, y la verdad es que durante muchos años México miró mucho tiempo al norte y miró mucho menos al sur, hasta que un día llegó Manuel López Obrador".

"La realidad es que la primer bocanada de aire fresco que hubo en esta región fue el triunfo de Manuel López Obrador. Entonces quise venir a este México precisamente en el momento que llegaba un presidente que miraba al sur".

"Tenemos todas las condiciones para que entre México y Argentina hagamos ese eje, que a tantos preocupa per a nadie debería preocupar, porque no es un eje que va de norte a sur en América Latina para molestar ni perjudicar a nadie, es un eje que debemos construir para darle la igualdad que América Latina no tiene, para garantizar la democracia en el continente y para tender nuestra mano para sacar del pozo de la pobreza a los que hoy están hundidos allí".

"Nosotros tuvimos un tiempo donde en el continente tuvimos una lógica de desarrollo donde en el continente priorizamos a los que más teníamos por los que menos teníamos. Pero por razones que nunca entiendo, es como si les molestara que los pobres dejen de ser pobres y que los que tienen derecho los tengan".

"Yo desde hace tiempo, desde que Cristina me nombró como presidente, vengo escuchando voces que dicen de limitar los derechos de los que trabajan. Y si nosotros fuimos diferentes, es porque un día empezamos a incorporar a la sociedad a los que trabajaban y a darle derechos, vacaciones y jubilación. ¿Cómo vamos a decir ahora que debemos renunciar a esos derechos para ser una sociedad mejor?".

"Son las lógicas de este presente y muchas veces la pérdida de esos derechos y el trato desigualitario conduce a reacciones, como las vemos en Ecuador y en Chile, dos países hermanos que tanto queremos".

"Durante todos estos años escuché que Chile era el ejemplo a seguir, cuando yo miraba la macroeconomía funcionaba pero la desigualdad se hacía grande. Todos me hablaban del milagro chileno, y yo contestaba que el único milagro chileno era que la sociedad no reaccionaba. Hasta que un día reaccionaron".

"Un día acá y allí, empezaron a darle derechos a los que estaban postergados. Y eso hizo rica a nuestras naciones, hasta que un día nos hicieron que había que parar de dar derechos, que había que ajustar. Pero el ajuste no era sobre los poderosos, sino sobre los postergados".

"El día que me toque asumir como presidente, el 40% de los argentinos estará en la pobreza y nadie puede estar en paz con su conciencia sabiendo que cuatro de cada diez ciudadanos están en esa condición. Eso que le pasa a la Argentina le pasa a todo el continente, y no debemos permitirlo. Ha llegado la hora de generar condiciones de igualdad y tenemos que llevar esta predica a cada rincón del continente".

"Hoy recordaba con Rafael (Correa) la década progresista que vivió América Latina con Rafael Correa en Ecuador, a Michele Bachellete en Chile, a Néstor y Cristina en Argentina, a Tabaré y a Pepe Mujica en Uruguay, Evo en Bolivia, a Lula en Brasil. ¡Lula libre, no nos olvidemos!".

"Tal vez Lula esté preso porque consiguió lo que nadie había conseguido en Brasil: más de la mitad de los brasileros eran de la clase media en Brasil. Hasta entonces, predominaba la pobreza. Tal vez, eso no le perdonaron a Lula. Y eso que pasó con Lula, pasó en todo el continente, en Argentina, en Uruguay, en Ecuador, en Bolivia".

"¿Qué es lo que no le perdonan a Evo Morales? Que cambió la estructura económica de Bolivia y permitió que Bolivia sea un país ejemplo en América Latina, que no deja de crecer, que tiene superávit fiscal y que da más igualdad de oportunidades a los bolivianos".

"Esos años lamentablemente terminaron con una enorme acción sobre los líderes progresistas en el continente. Los tres más afectados fueron Rafael Correa, Lula y Cristina Kirchner. Todos víctimas de un sistema judicial que articularon para perseguir a los líderes populares. Correa terminó exiliado, Lula preso y Cristina amenazada sistemáticamente. Y con Cristina no pudieron avanzar porque las pruebas eran inexistentes y porque el pueblo la eligió y le dieron fueros y porque atrás estaba el peronismo".

"Conocimos repentinamente de que se trataba el low fer, este sistema de hacer guerras y perseguir gente por las leyes. Es un sistema antojadizo de perseguir gente a través de jueces que se someten al poder de turno. Y América Latina tiene la oportunidad de revisar este presente y de barajar y dar de nuevo".

"¿Cómo hacemos para que la globalización no nos lastime? El único modo es regionalizarse. Hay que construir economías regionales. Es abrazarse para enfrentar el desafío que el mundo nos impone. No reneguemos más de la globalización, reneguemos de nuestra incapacidad para estar unidos. Y voy a trabajar incansablemente para unir a Latino América en un solo continente".

"Éramos una Patria Grande donde se unían Artigas, San Martín, Belgrano, O'Higgins, Bolivar, Martín. Inexcplicablemente nos han dividido. Alguien nos ha dividido y en la división alguien se aprovechó de nosotros. El secreto del triunfo argentino es que un día nos dimos cuenta que inexplicablemente nos habíamos dividido y con eso favorecíamos a los otros para que gobiernen la Argentina".

"Estamos de pie, hemos vuelto y vamos a hacer lo que debemos".

Aborto legal, seguro y gratuito:

"Yo no soy un hipócrita. Si hay algo que me complica la vida es decir lo que creo. Toda mi vida enseñé que el aborto nunca debió haber sido un delito. Y esta altura de los acontecimiento creo que no debe ser un delito y que el Estado debe garantizar que las mujeres pueda acceder a un aborto en condiciones de asepsia".

"Es un problema de salud pública. Que el aborto no sea castigado, las mujeres no están obligadas a abortar".