El Gobierno de Javier Milei dispuso este martes el traslado del Sable Corvo del General José de San Martín del Museo Histórico Nacional al cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo.
Si bien ya había trascendido, la medida se oficializó recién esta mañana con la publicación del Decreto 81/26 en el Boletín Oficial y establece un régimen de custodia militar permanente para una de las piezas más emblemáticas de la historia argentina.
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El Ejecutivo justificó la medida en razones de seguridad y preservación, al recordar los robos sufridos por el sable en las décadas del 60. Pese a esto, el decreto no hace mención a un punto central del debate: la voluntad expresa de los descendientes de San Martín, que donaron el sable al Estado con la condición de que fuera conservado en un museo público y accesible, no en una unidad militar.
Este aspecto vuelve a quedar relegado frente a una decisión tomada de manera unilateral, sin consulta pública ni explicación detallada sobre por qué el Museo Histórico Nacional, institución civil encargada de resguardar bienes patrimoniales, deja de ser considerado un ámbito adecuado.
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El Gobierno traslado el sable corvo de San Martín: la justificación
El Poder Ejecutivo señaló que el sable corvo del Libertador de América "integra el patrimonio histórico de la Nación Argentina y constituye uno de los símbolos más representativos de la soberanía nacional y de la consolidación de la independencia como expresión material del proceso emancipador y del ideal de libertad que dio origen a la República Argentina".
También recordó que fue donado al Estado en 1897, "incorporándose al acervo público con la finalidad de asegurar su preservación y custodia estatal, en tanto testimonio de la historia nacional y de los valores fundacionales de la Nación".
El Ejecutivo apuntó que la reliquia fue objeto de hechos ilíctos en dos oportunidades -en 1963 y 1965- mientras se encontraba bajo la guarda del Museo Histórico Nacional. "Si bien fue recuperado, esas circunstancias, atendiendo a su valor histórico y simbólico, pusieron de manifiesto la necesidad de adoptar medidas orientadas a fortalecer su protección, seguridad y adecuado resguardo institucional", indicó.
Tras aquellos episodios, se dispuso por Decreto que su guarda y custodia definitiva quedara a cargo del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, una unidad creada por el propio prócer.
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Por qué el sable es considerado un símbolo central de la Nación
En los considerandos, el Ejecutivo remarca que el arma “integra el patrimonio histórico de la Nación Argentina y constituye uno de los símbolos más representativos de la soberanía nacional y de la consolidación de la independencia como expresión material del proceso emancipador y del ideal de libertad que dio origen a la República Argentina”.
La norma recuerda además que el sable fue donado al Estado Nacional en 1897, lo que permitió su incorporación al acervo público “con la finalidad de asegurar su preservación y custodia estatal”. También se menciona que el objeto fue sustraído en dos oportunidades, en 1963 y 1965, mientras se encontraba bajo resguardo del Museo Histórico Nacional.
“Si bien fue recuperado, esas circunstancias, atendiendo a su valor histórico y simbólico, pusieron de manifiesto la necesidad de adoptar medidas orientadas a fortalecer su protección, seguridad y adecuado resguardo institucional”, sostiene el decreto.