Usan la plata de los jubilados para prestársela a los más ricos entre los ricos

Luis Caputo anunció un subsidio a los bancos privados, con plata de los jubilados. Y el destinatario final del crédito es el 0,1% de los hogares del país. En criollo: se le sacó a ANSES la potestad de darles créditos a los jubilados y a los trabajadores porque "para eso ya están los bancos".

Jueves, 27 de agosto de 2026 a las 10 57

Hay anuncios que se entienden solos y hay anuncios que se entienden después. El de Caputo del 26 de agosto de 2026 pertenece al segundo grupo: en el prime time se explicó como una política de vivienda; en la letra chica es otra cosa. Es un subsidio a los bancos privados. Con plata de los jubilados. Y el destinatario final del crédito es el 0,1% de los hogares del país. Los detalles los conté en "Algo salió mal", el programa de stream de Data Diario que va de lunes a jueves de 9 a 11 horas por Youtube.

 

El primer movimiento: sacarle los créditos a los jubilados

En noviembre de 2024 el presidente Milei firmó el Decreto 1039/2024, publicado en el Boletín Oficial. El decreto derogó los incisos m) y n) del artículo 74 de la Ley 24.241, que le permitían a la ANSES otorgar financiamiento con recursos del FGS a beneficiarios del sistema previsional y a trabajadores aportantes.

El argumento oficial fue textual: "Ofrecer créditos a tasas reales negativas implica un subsidio implícito a los beneficiarios de dichos préstamos, en detrimento de los recursos del FGS". Y otro más honesto: "Las instituciones financieras públicas como las privadas ya cuentan con líneas de crédito activas para jubilados y pensionados". 

En criollo: se le sacó a ANSES la potestad de darles créditos a los jubilados y a los trabajadores porque "para eso ya están los bancos".

 

El segundo movimiento: darle esa plata a los bancos

Veintiún meses después, el 26 de agosto de 2026, Luis Caputo anunció que va a colocar $2 billones del FGS de ANSES en licitaciones para que los bancos privados den hipotecas UVA. Fondos previsionales que ya no pueden prestarse a los jubilados pero sí pueden prestarse a los bancos que lo van a hacer.

El circuito quedó armado así:

  • El FGS coloca la plata en plazos fijos ajustados por UVA con un spread mínimo del 2,5% a un año y 4,5% a cinco años.
  • Los bancos reciben esa plata y la usan para dar hipotecas al público, con techo de UVA + 7,5%.
  • La diferencia — hasta 5 puntos porcentuales por encima de la inflación — queda para el banco.

Es un subsidio directo al margen de ganancia bancario, garantizado por el fondo previsional.

 

¿A quién le llega el crédito?

El propio anuncio da los números. Con la nueva línea, la cuota inicial de un crédito de USD 80.000 va a ser de $865.000. Para calificar, hace falta acreditar ingresos superiores a $3,46 millones por mes. Y como el banco financia hasta el 75% del inmueble, la familia tiene que llegar con USD 27.000 en efectivo de anticipo.

Son los más ricos entre los ricos. No es "el 20% más rico" a secas: son los hogares del noveno decil hacia arriba con capacidad de ahorro dolarizada y flujo mensual millonario.

En un país de 47 millones de habitantes, la línea alcanza para 17.500 créditos. Sobre unos 15,3 millones de hogares, es el 0,1%. Uno de cada mil. En su presentación, Caputo lo llamó "la mayor justicia social". Es lo mismo que dijo en abril, cuando defendió que sus propios funcionarios del BCRA y Finanzas tomaran hipotecas de hasta USD 350.000 del Banco Nación.

 

El bono que no se descongela

Mientras tanto, el bono de $70.000 para las jubilaciones mínimas — que alcanza a unos 4,5 millones de personas — sigue congelado desde marzo de 2024. Este mes de agosto de 2026 vuelve a pagarse en el mismo monto, 30 meses seguidos sin actualizar. Si se hubiese actualizado por la inflación acumulada, hoy sería de $218.558, según Clarín (30/7/2026). El propio Centro CEPA lo viene documentando: los jubilados que cobran la mínima pierden poder adquisitivo mes a mes por el congelamiento del bono.

Es la misma plata. Son los mismos jubilados. Cambia el destinatario.

 

La casta que se autofinancia

Y para que no quedaran dudas de para quién funciona este modelo, viene el capítulo de abril de 2026: la denuncia pública, cruzada con datos de la Central de Deudores del BCRA, de que funcionarios del entorno más cercano a Caputo ya venían tomando créditos hipotecarios millonarios en el Banco Nación. Juan Pedro Inchauspe (BCRA): $510 millones. Federico Furiase (Finanzas): $367 millones. Felipe Núñez (BICE, asesor de Caputo): $373 millones. Sumado a diputados y colaboradores libertarios, la lista pasa de veinte nombres y supera los 2.500 millones de pesos, con montos individuales que llegan al equivalente a USD 350.000.

Frente a la denuncia penal, Caputo salió a defenderlos: "No hay nada de ilegal y mucho menos inmoral". Y agregó una frase que hoy conviene volver a escuchar con lo anunciado: "Si lo pudieran sacar más funcionarios les diría vayan y saquen". "Yo los induje", cerró.

Hoy la línea se abre a los bancos privados. La financia el FGS. Y sigue siendo para el mismo destinatario: los más ricos entre los ricos.

 

Lo que hay que ver de fondo

Este anuncio no está suelto. Es parte de un paquete de cuatro medidas de julio y agosto de 2026:

  1. Ley de Inocencia Fiscal: blanqueo permanente, hasta USD 100.000 sin explicar origen (22/7).
  2. Créditos en dólares para empresas: los bancos pueden prestar hasta el 15% de sus depósitos en dólares a empresas que no facturan en esa moneda (13/8).
  3. Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (en tratamiento).
  4. Hipotecas UVA con $2 billones del FGS (26/8).

Los cuatro apuntan en la misma dirección: movilizar la plata guardada — colchón, dólares y ahora el fondo previsional — hacia los balances de los bancos y sus clientes premium. No es una política de vivienda. Es una política de reasignación de ahorro forzoso hacia el sistema financiero.

La "banca de segundo piso" que se estrenó con esto tiene un antecedente concreto: el FGS deja de ser reaseguro previsional para pasar a ser un fondeador de bancos.

 

Por qué esto es #DatoMataRelato

El Gobierno vendió el anuncio como una gran ampliación del acceso a la vivienda. Los datos oficiales del propio anuncio dicen otra cosa:

  • Los créditos alcanzarán a 17.500 familias: el 0,1% de los hogares del país.
  • El banco se queda con hasta 5 puntos de diferencial garantizado por el FGS.
  • La cuota se ajusta mensualmente por UVA (inflación).
  • El bono de los jubilados sigue congelado.
  • Los créditos directos que ANSES daba a jubilados fueron eliminados por decreto en noviembre de 2024.
  • El propio ministro que hace el anuncio defendió que sus funcionarios más cercanos tomaran hipotecas millonarias con el mismo mecanismo, en el Banco Nación.

No es política habitacional. Es un tubo por donde fluye plata previsional hacia balances bancarios y hacia los patrimonios de los más ricos entre los ricos. Y Caputo le llama "justicia social". Nos toman el pelo.

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