Este viernes, la vicepresidenta Victoria Villarruel se refirió a los aranceles que impuso el presidente estadounidense, Donald Trump y fueron anulados por la Corte de EE.UU y cuestionó la liberación de importaciones que impulsa el gobierno de Javier Milei.
A través de un posteo en X, Villarruel señaló: "la decisión de la Corte de Estados Unidos de anular los aranceles impuestos por Trump a las importaciones, implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos".
"Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno", remarcó.
Y continuó: "Sin industria, se pasa a depender hasta en lo más mínimo de China, un país comunista. Para Trump primero está Estados Unidos, para mí, primero está la Argentina".
"La apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales", agregó.
"Tenemos todo para ser una potencia mundial. No debemos conformarnos con ser un país de servicios. En definitiva estamos hablando de Nacionalismo o Globalismo", cerró.
Las palabras de la vicepresidenta argentina se dan en el marco del cierre de la fábrica de neumáticos Fate.
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FATE bajó sus persianas: la fábrica Argentina de neumáticos anunció el cierre definitivo y echó a más de 900 empleados
Fate, la fábrica Argentina de neumáticos, anunció su cierre definitivo tras 80 años de vigencia y el despido inmediato de 920 trabajadores de su planta ubicada en el partido bonaerense de San Fernando. La firma, con más de 8 décadas de trayectoria, venía de años en crisis por la caída en el consumo, conflictos gremiales y la reciente apertura importadora. El conflicto se da mientras el Gobierno Nacional apura la Reforma Laboral que agilizará despidos y más ajuste en empresas.
No se trata de un concurso de acreedores ni de un procedimiento preventivo de crisis. Según allegados a la compañía, el proceso será de cierre ordenado: se pagarán indemnizaciones conforme a la ley vigente y se cancelarán compromisos con proveedores, bancos y acreedores.
Los accionistas, encabezados por la familia Madanes Quintanilla y su socio brasileño, Vipal, experto en cubiertas para moto, se volcaron por el cierre en lugar de por un concurso de acreedores. “FATE S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”, informaron desde la compañía.
La decisión de Fate se da “ante los cambios en las condiciones de mercado”. En un comunicado firmado por el directorio, la empresa subrayó su liderazgo industrial en “la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad”.
La planta venía funcionando al 30%, en una crisis compuesta varios factores, como el ingreso masivo de cubiertas de origen chino (con precios hasta un 40% menores) y la pérdida de poder adquisitivo del público, que obligó a postergar el recambio de neumáticos o la búsqueda de opciones más baratas.
Según datos de Forbes Argentina y su ranking de 2024, el patrimonio personal de Javier Madanes Quintanilla, presidente de Fate y de la fabricante de aluminio Aluar (en este caso beneficiada por el Gobierno con quita de retenciones debido al arancel impuesto por Estados Unidos), asciende a unos u$s1.500 millones.
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La apertura de importaciones, un factor influyente en el cierre de la fábrica
El cierre se produce en un contexto de fuerte incremento de importaciones de neumáticos (habilitado por el Gobierno de Javier Milei), particularmente desde Asia. Según un informe de la consultora PxQ, entre 2023 y 2025 las importaciones del sector crecieron 34,8%, mientras que los precios internos bajaron 42,6%. En ese mismo período, el empleo en la actividad se redujo en más de 6.400 puestos.
En mayo de 2024, la empresa ya había despedido a 97 trabajadores al advertir una “sostenida pérdida de competitividad exportadora”. En aquel momento mencionó factores como presión impositiva, restricciones cambiarias, costos laborales, infraestructura deficiente y conflictividad gremial.