En las primeras tres fechas del certamen, el Lobo consiguió dos triunfos y una derrota, con una particularidad que sobresale por encima del promedio: necesita apenas cinco remates para convertir un gol, un registro que lo ubica en el Top 3 de efectividad del fútbol argentino.
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Más allá de no ser un equipo que genere una gran cantidad de situaciones por partido, Gimnasia mostró una virtud clave en este inicio de temporada: aprovecha al máximo cada llegada al área rival. Esa capacidad para resolver con rapidez y precisión explica por qué, con pocos intentos, logra marcar diferencias en el marcador.
Según datos estadísticos difundidos por DataMoroni sobre la Liga Profesional, el equipo platense es el segundo más efectivo del torneo, solo por detrás de Tigre, que convierte un gol cada 4,5 disparos. Detrás del Lobo aparecen Lanús, con un promedio de 5,3 remates por gol, mientras que el contraste más marcado lo ofrece Argentinos Juniors, que necesitó 55 disparos para anotar.
La estadística no es aislada y se refleja directamente en los resultados. Gimnasia debutó en el torneo con una victoria por 2 a 1 frente a Racing, luego cayó ante River, y se recuperó con un triunfo contundente por 3 a 1 frente a Aldosivi.
En esos encuentros, el equipo supo golpear en los momentos justos, capitalizando errores rivales y mostrando una toma de decisiones eficaz en los metros finales. Esa combinación de orden, paciencia y contundencia explica el buen inicio del Mens Sana en el campeonato.
Con este panorama, Gimnasia construye un comienzo alentador, sostenido tanto por los puntos obtenidos como por estadísticas que confirman una vieja máxima del fútbol: no siempre gana el que más patea, sino el que mejor define.
